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"La eternidad es una rara virtud de la literatura". Adolfo Bioy Casares.







martes, 21 de septiembre de 2010

EL PANCHATANTRA

Según el Libro de los Reyes (Shahnameh), Barzuyeh el médico del rey Nushirvan, pidió permiso para ir a la India en busca de unas hierbas que se decía, tenían la virtud de resucitar a los muertos. Una vez allí, encontró las hierbas pero ninguna prueba tuvo resultados satisfactorios. Avergonzado y angustiado de volver con las manos vacías ante su rey, consultó con los sabios del país. Todos ellos le contestaron lo mismo: ´Hay un antiguo sabio aquí, que nos supera en años y sabiduría, y que en su ciencia, es superior a cualquier de los grandes.'

Cuando Barzuyeh vio al sabio, le explico toda su aventura en buscar del remedio para resucitar a los muertos. Cuando este concluyó el sabio replicó: Yo también he tenido fracasos cuando buscaba con impaciencia y esperanzas. Pero cuando nada salía a la luz, me forzaba a mirar una interpretación diferente. La hierba es el científico, la ciencia es la montaña, eternamente fuera del alcance de la multitud. El cadáver es el hombre sin el conocimiento. A través del conocimiento se revive al hombre. En la tesorería del rey hay un libro que los bien calificados llaman Kalila. Cuando la gente se vuelve cansado de su ignorancia, la hierba es Kalila para ellos, el conocimiento siendo la montaña. Si buscas este libro en el tesoro del rey lo encontrarás, y será la guía al conocimiento.

La leyenda termina explicando que Barzuyeh tuvo el privilegio de poder traducir el preciado libro del Sanscrito al Persa y así poder llevárselo a su rey como guía y enseñanza del conocimiento.

Esos textos en realidad, son un clásico hindú conocidos como Panchatantra (escrito en idioma sánscrito), escrito por Vishnu Sarma alrededor del 200 a, que utiliza protagonistas animales para transmitir enseñanzas y principios. De los persas pasaría a los árabes, y no fue hasta 1251 que Alfonso X El sabio mando traducir una versión del árabe al castellano con el nombre de Calila e Dimna. De ahí se extendería por toda Europa, sirviendo de inspiración para innumerables escritores como Don Juan Manuel y su Conde Lucanor o el fabulista francés Jean de la Fontaine.





El león y el chacal
En cierta región de un bosque vivía un león llamado Kharanakhara que corriendo un día hambriento por todas partes no pudo cazar ninguna bestia. A eso de la puesta del sol, llegó a una gran cueva, entró en ella y pensó: «Seguramente que algún animal vendrá a pasar la noche en esta cueva; de modo que me voy a quedar aquí escondido». Estando allí en tal situación, llegó el dueño de la cueva, que era un chacal llamado Adhipuchchha, el cual miró y vio las huellas del pie de un león que había entrado y no salido de la cueva. Entonces pensó: «¡Ah!, perdido estoy; seguramente que aquí dentro hay un león. ¿Qué hago? ¿Cómo he de huir?». Pensando así y sin moverse de la puerta empezó a gritar:

-¡Eh, caverna! -Dicho esto, añadió de nuevo-: ¿ignoras que tienes un pacto conmigo, según el cual yo te he de hablar al venir de fuera y tú me has de responder? Si no me respondes, pues, me voy a otra gruta.

El león al oír esto pensó: «Sin duda que caverna invita a éste siempre que viene y hoy se calla por temor a mí. Pues se ha dicho esto:

Cuando el miedo oprime el corazón, quedan sin poder obrar las manos, los pies, la lengua y demás; el temblor es el único que domina.

« Voy, pues, a llamarle yo para que entre y me sirva de comida». Habiéndolo pensado así, le llamó. El rugido del león llenó todo el ámbito de la caverna, retumbando en ella cien veces; de tal modo, que puso en fuga hasta las bestias que estaban lejos. El chacal huyó enseguida a todo correr y recitó esta zloka:

Quien procede con cautela vive feliz, y no vive el que obra sin discernimiento. Yo me he hecho viejo viviendo en el bosque, y nunca he oído que una cueva hable.


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17 comentarios:

Marian dijo...

Esta es una de las fábulas más famosas de la tradición hindú. Aparece ya en el Panchatantra y nos aporta una enseñanza moral.
¿ Cúal es?
Por ceirto, quienes son nuestros más famosos fabulistas en lengua castellana? Sabes si han escrito alguna fábula basándose en el Panchatantra?

El tiempo apremia.

patri dijo...

la fabula del libro panchatantra nos quiere decir que para consevar nuestra vida tenemos que pararnos a pensar en nuestras acciones y asi librarnos de los peligros que nos rodean,de esta manera es como el chacal consigue engañar al leon haciendole creer que las cuevas hablan , y asi poder librarse de la muerte que le daria el leon .
Uno de los mas famosos fabulistas en lengua castellana es el Don juan Manuel que escribio el libro del conde lucanor que acava la fabula con una moraleja a modo de evitar que cometamos errores que luego no tengan remedio.
La Lechera es una fabula que esta inspirada en la fabula la olla rota que aparece escrita en el Panchatantra , la lechera fue escrita por Felix María de Samaniego aunque anteriormente se habian escrito varias fabulas parecidas a la lehcera .

Lidia dijo...

La fabula del leon y el chacal del libro panchatantra hace una reflexion sobre la cautela y la prudencia al hacer las cosas, ya que el leon aunqe es mas grande y mas fuerte no se rige por la astucia e inteligencia y el chacal si. Con esto se demuestra que hay que pensar las cosas bien antes de hacerlas y ser conseuentes cn ellas ya que de ellas dependen nuestra vida.
Uno de los mas famosos fabulistas de la lengua castellana es Don Juan Manuel con el Conde Lucanor y Arcipreste de Hita con el Libro de Buen Amor.

Susana dijo...

En la fabula del Panchatantra nos da a entender que siempre debemos realizar y pensar con cuidado las cosas siendo precavidos para poder salir "intacto" de toda situación en la que nos encontremos como nos lo muestra así en la fabula del león y el chacal donde el chacal sale impugne de los peligros del león engañándole al hacerle creer que la cueva da permiso para entrar al que la habite.
El Fabulista mas destacado de la lengua castellana es Don Juan Manuel, autor del Conde Lucanor, obra en la que podemos observar que siempre obtenemos una moralejas tras cada fabula para aprender de los errores cometidos o evitar los que podamos antes de quedarnos sin soluciones para el problema.
En general muchas de las fabulas que tenemos hasta ahora salieron relacionadas del panchatranta ya que se inspiran en se inspiran en las obras de los fabulistas clásicos Esopo y Fedro los cuales sacaron fabulas del panchatranta y puede haber varias como:
La lechera, Las ranas que pedían rey, El parto de los montes, La cigarra y la hormiga, La codorniz, Las moscas, El asno y el cochino, La zorra y el busto o El camello y la pulga...

ms salvatore dijo...

En mi opinión según el Pachatantra la muerte es algo que llega a todos por igual, nadie puede salvarse, pero si el conocimiento que es el único que permanece inmortal, algo de lo que todos los mortale spodemos aprender y asi de alguna manera transmitiendo nuestra sabiduría permanecer inmortales aunque solo sea en conocimiento, algo que posteriormente servirá como luz a otras personas, de alguna manera la sabiduría da vida a las personas, solo siendo ignorantes permanecen inertes.
La enseñanza moral que se aprecia es que absolutamente nadie permanece tal cual al paso del tiempo, debemos recorrer un camino cuyo destinos erá la muerte, aunque si somos inconscientes a todo lo que nos rodea que nos presta enseñanza estamos muertos en vida.
La fábula del león y el chacal nos enseña cómo alguien de apariencia más debil puede con su sabiduría escapar a una muerte segura.
Una colección importante de fábulas es la llaada el Conde Lucanor escrita por Don Juan Manuel, aunque también tienen importancia Félix María Samaniego o Tomás de Iriarte con quien tuvo disputas.
El panchatantra podría ser el padre de la mayorñia de fábulas que todos conocemos,por ejemplo esta el cuento de la lechera, la cigarra y la hormigay algunos cuentos de la Fontaine.

Victoria dijo...

El Panchatantra es una coleccion de fábulas en idioma sánscrito, en prosa y verso. Su fin es didáctico y moral y las reflexiones que se hacen a manera de moralejas, se van intercalando en la narración.
La fábula de el león y el chacal nos muestra como la inteligencia y el pensar bien las cosas antes de hacerlas puede salvar hasta a el más débil de una terrible muerte (en este ejemplo que pone la fábula) o de librarse de cualquier problema o situación desagradable. Aunque el león sea más grande y fuerte se ha dejado llevar por sus impulsos (en este caso, el hambre que tenía y las ganas de cazar ya que no lo había conseguido ninguna presa en todo el día) en vez de utilizar la sabiduría y la inteligencia para poder atrapar a su presa.
Algunos de los fabulistas que destacan en la literatura castellana son: Tomás de Iriarte, Félix María de Samaniego quien, en su colección de 175 fábulas, incluye textos propios y adaptaciones de Esopo, Fedro, La Fontaine y el inglés John Gay, y alguna de sus fábulas estan inspiradas en fábulas del Panchatantra. Don Juan Manuel, con el libro de el conde lucanor que figura entre los más destacados del género y están claramente inspirados en Las mil y una noches.

Marian dijo...

Muy bien chicos. Veo que hacéis la tarea, aunque echo de menos a alguno. Somos pocos, y es lo que tiene... Por cierto, todos me habláis de los fabulistas Iriarte y Samaniego de nuestra literatura. Una pregunta muy tonta, pero ¿ a qué siglo pertenencen ambos?

Lidia dijo...

Creo que tanto Iriarte como Samaniego pertenecen al siglo XVIII

Victoria dijo...

Si Iriarte y Samaniego son del siglo XVIII

ms salvatore dijo...

Sin duda al siglo XVIII

Izan dijo...

Lo que he podido razonar de cuál es la enseñanza moral del fragmento del Panchatantra es que cuanto por más que busquemos un fin con angustia y preocupación nos acaba haciendo más infelices de lo que quizá eramos antes. Aunque quizás esa enseñanza moral tiene un trasfondo mucho mayor que voy a tratar explicar.
La muerte nos llega a todos, lógico, pero son nuestras palabras y acciones las que perduran inmutables en el tiempo, bien porque se las hayamos transmitido a nuestros hijos o porque nuestros actos hayan quedado en los anales de la historia.
Y me quiero referir, ya que es actualidad, y le doy cierto parecido a la moraleja de esta historia, al fallecido Jose Antonio Labordeta, que sin duda para mí, su vida, su pensamiento y su vitalidad van a perdurar a lo largo del tiempo, sin que él haya buscado tener ese protagonismo que otros "personajes" (me ahorro otros calificativos que Marian dice que soy muy crítico y luego en la PAEG no puedo serlo jeje) que sí buscan ser recordados en los libros de Historia por buscar ese fin que es poder permenanecer eternamente. Aunque, tristemente, son recordados por sus barbaries que hoy día podemos seguir viendo en los telediarios las desgracias en Palestina, Líbano, Cachemira, Somalia, Haití, Uganda, República "Democrática" (vaya nombre, no?) del Congo, el Sahara, Sierra Leona y un larguiiisiimoooo etcétera..

A lo que quiero llegar con todo esto es que sí hay una manera de ser inmortal, muy simple y complicada a la vez: siendo buenas personas. Tengo la convicción que con buenos actos vamos a ser recordados; por menos o por más personas, pero seremos ejemplo de cualquier persona que eche la vista atrás cuando ya no estemos.

Y quiero terminar, ya que estamos hablando de la India, con una frase de Ghandi que quizá ilustre mejor todo el parrafazo que os he soltado, y dice así:

"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa"

Salud y a vivir que son dos días, compañer@s.
Un abrazo,
Izan

alex_72_jandro dijo...

Hablamos en clase de Herman Hesse, este texto me recuerda más a un autor anterior a él, Nietzsche, en ambos se observa ese ímpetu de sabiduría y conocimiento.

Del primer relato; La metáfora de la montaña en relación al conocimiento y a las ideas se encuentra en una gran cantidad de filósofos, desde antiguos hasta modernos, llegando a los actuales. En un ensayo de Nietzsche escribió que los conceptos a los que llegar son las cumbres de las montañas y que serían necesarias unas piernas muy largas para andar de pico en pico.
Esta metáfora viene a resaltar algo propio de los escritos filósoficos, un deje de poesía delirante para transmitir pensamiento e imágenes que representan una idea.
En "El Panchatantra" ese poética me ha sorprendido al observar que es suave e infantil(en el mejor sentido de la palabra), cosa harto difícil cuando se habla de filosofía.

Del segundo relato; Un chacal entra en una cueva, descubre que entró otro animal, traza un engaño y consigue escapar. No debemos olvidar que el chacal quería entrar en la cueva, «¡Ah!, perdido estoy; seguramente que aquí dentro hay un león. ¿Qué hago? ¿Cómo he de huir?», en esta parte se airea un sentimiento crítico y cínico hacia el chacal.
No creo que esa huida nazca de la inteligencia, si no de la astucia, si el chacal fuese inteligente podría derrotar al león.

Comparando ambos relatos, el primero es un ensalzamiento de la sabiduría, y el segundo explica entre líneas muy delgadas, que el sentimiento rápido de sobrevivir y vivir nos hace huir de aquella.

patri dijo...

Este es la fabula del cantaro de miel esta escrita por Don juan manuel y se encuentra en el libro de El conde Lucanor en el siglo XIII:

Fabula:
Lo que sucedió a una mujer que se llamaba doña Truhana :

-Patronio, un hombre me ha propuesto una cosa y también me ha dicho la forma de conseguirla. Os aseguro que tiene tantas ventajas que, si con la ayuda de Dios pudiera salir bien, me sería de gran utilidad y provecho, pues los beneficios se ligan unos con otros, de tal forma que al final serán muy grandes.

Y entonces le contó a Patronio cuanto él sabía. Al oírlo Patronio, contestó al conde:

-Señor Conde Lucanor, siempre oí decir que el prudente se atiene a las realidades y desdeña las fantasías, pues muchas veces a quienes viven de ellas les suele ocurrir lo que a doña Truhana.

El conde le preguntó lo que le había pasado a esta.

-Señor conde -dijo Patronio-, había una mujer que se llamaba doña Truhana, que era más pobre que rica, la cual, yendo un día al mercado, llevaba una olla de miel en la cabeza. Mientras iba por el camino, empezó a pensar que vendería la miel y que, con lo que le diesen, compraría una partida de huevos, de los cuales nacerían gallinas, y que luego, con el dinero que le diesen por las gallinas, compraría ovejas, y así fue comprando y vendiendo, siempre con ganancias, hasta que se vio más rica que ninguna de sus vecinas.
»Luego pensó que, siendo tan rica, podría casar bien a sus hijos e hijas, y que iría acompañada por la calle de yernos y nueras y, pensó también que todos comentarían su buena suerte pues había llegado a tener tantos bienes aunque había nacido muy pobre.
Así, pensando en esto, comenzó a reír con mucha alegría por su buena suerte y, riendo, riendo, se dio una palmada en la frente, la olla cayó al suelo y se rompió en mil pedazos. Doña Truhana, cuando vio la olla rota y la miel esparcida por el suelo, empezó a llorar y a lamentarse muy amargamente porque había perdido todas las riquezas que esperaba obtener de la olla si no se hubiera roto. Así, porque puso toda su confianza en fantasías, no pudo hacer nada de lo que esperaba y deseaba tanto.
Vos, señor conde, si queréis que lo que os dicen y lo que pensáis sean realidad algún día, procurad siempre que se trate de cosas razonables y no fantasías o imaginaciones dudosas y vanas. Y cuando quisiereis iniciar algún negocio, no arriesguéis algo muy vuestro, cuya pérdida os pueda ocasionar dolor, por conseguir un provecho basado tan sólo en la imaginación.
Al conde le agradó mucho esto que le contó Patronio, actuó de acuerdo con la historia y, así, le fue muy bien.
Y como a don Juan le gustó este cuento, lo hizo escribir en este libro y compuso estos versos:


En realidades ciertas os podéis confiar,
mas de las fantasías os debéis alejar

Marian dijo...

Patri, muy bien la búsqueda y tu rapidez. Siento sólo corregirte en que el Conde Lucanor se escribió entre 1330 y 1335, por lo tanto es del S. XIV, no del XIII.
Por lo demás genial.

patri dijo...

Si Ha sido un fallo tonto puse siglo VIII porque Don Juan Manuel nació en el año 1282 creo que era , y el fallo fue ponerlo detras de mencionar el libro que fue escrito mas tarde .

Marian dijo...

Patri, no es lo nuestro esto de las fechas, ahora me pones VIII en vez de XIII ( como te pille la profe de latín te hace volver a estudiar todos los numeros latinos). No pasa nada, lo importante es que ahora ya sabemos que Don Juan Manuel es del S. XIV .
Fenomenal, campeona.

alberto dijo...

EL PERRO Y EL TROZO DE CARNE
Había una vez un perro muy glotón que siempre estaba buscando entre las basuras y los desperdicios a ver si encontraba algo de comer.
También rondaba por los mercados y las casas de comidas, menenado el rabo y ladrando a la gente para que le tiraran un hueso o un mendrugo de pan.
No solía conseguir gran cosa de esta manera, pero un día se encontró con un hermoso trozo de carne, grande y jugoso.

al principio no dio crédito a sus ojos, pensó que se trataba de una visión...¿quién podía haber abandonado aquel maravilloso pedazo de carne?
se abalanzó por fin sobre el suculento manjar, lo asió con sus dientes, notando que era real, que no estaba soñando y verdaderamente tenía en la boca el más delicioso de los bocados y, temiendo que alguien se lo fuera a arrebatar, se marchó corriendo en busca de un lugar donde saborearlo a gusto.
al pasar junto a un estanque, miró de reojo hacia el agua y cuál no sería su asombro al ver junto a la superficie, como flotando a pocos centímetros de profundidad, otro trozo de carne tan grande y apetitoso como el que llevaba en la boca.

No era posible que en un mismo día aquel milagro sucediera dos veces seguidas: otro pedazo de carne igual...¡no, más grande y jugoso todavía! el perro se quedó muy quieto, como hipnotizado, mirando fijamente el agua, y cuanto más miraba más se convencía de que el otro pedazo de carne era mejor que el suyo. Creyó ver que otro perro lo llevaba entre sus dientes, del mismo modo que él llevaba su bocado. Y pensó entonces que no debía resultar difícil obtener para sí aquel trozo de crane que lo incitaba desde el estanque.
Entonces se dijo a sí mismo que debía ser astuto y obrar con inteligencia para llevar a cabo su plan.

Fue acercando el morro poco a poco al agua, y cuando estuvo a pocos centímetros de la superficie no pudo aguantar más y abrió la boca para agarrar la carne que veía flotar en el estanque. Naturalmente, al abrir la boca se le cayó al agua el trozo que llevaba, y el otro también desapareció, pues no era más que el reflejo del primero en la tranquila superficie del estanque.
La moraleja es que a veces, para perseguir una ilusión sin fundamento, descuidamos lo que ya tenemos y acabamos quedándonos sin nada. Como dice el refrán: "vale más pájaro en mano que ciento volando"
Esta fábula de José de Cañizares y Suárez de Toledo se asemeja en mi opinión a la fábula de la lechera y en su defecto a la olla rota que sale en el Panchatantra.

 
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