BIENVENIDOS AL BLOG DE LITERATURA UNIVERSAL DEL IES JOAQUÍN RODRIGO EN MADRID.

"La eternidad es una rara virtud de la literatura". Adolfo Bioy Casares.







4º ESO LIU

martes, 17 de noviembre de 2015

1º TERTULIA LITERARIA DE ESTE CURSO EN LA CLASE DE LITERATURA UNIVERSAL 1º BACH . HOY: DIEZ NEGRITOS DE AGATHA CHRISTIE

Reanudamos este curso las tertulias literarias en la clase de Literatura Universal. Hoy tocaba en 1º Bachillerato. 
Los alumnos han podido disfrutar de la lectura de este clásico del suspense en un año emblemático. celebramos los 125 años de su nacimiento un 15 de septiembre de 1890, en Torquay, Reino Unido y los 50 años de la composición de esta obra. Diez negritos, cuyo título original en inglés es Ten Little Niggers, es una novela policíaca en 1939. La novela cuenta la historia de diez personas implicadas en la muerte de otras personas en el pasado y que lograron escapar de la justicia, que son invitadas a pasar un fin de semana en una isla. Allí comienzan a ser asesinadas una a una de forma similar a la que se menciona en cada estrofa de una canción de cuna. 

Es la novela más vendida de Agatha Christie, con unos 100 millones de copias hasta la fecha. Es la novela de misterio más vendida de la historia y está considerado dentro de los 10 libros más vendidos de todos los tiempos.







Cada uno de nosotros disfruta al aroma del café de la opinión de los compañeros y de todos aquellos detalles que se nos hayan podido escapar. 
Lectura como disfrute, lectura como placer, lectura compartida. Un lujo para mí como profesora poder compartir esta experiencia. Todos hemos aprendido mucho, y yo la que más. 
Gracias chicos. 

lunes, 16 de noviembre de 2015

LOS ALUMNOS DE LITERATURA UNIVERSAL DEL IES J. RODRIGO EN EL TEATRO CONDE DUQUE.


El viernes 13 de noviembre la clase de literatura universal se convirtió en la representación de EL SEÑOR DE LAS MOSCAS de Golding a cargo de La joven compañía. La obra resultó muy interesante para reflexionar sobre la conducta del ser humano y para reconocer que sigue siendo una obra de gran actualidad. Los actores hicieron un trabajo excelente y nuestros alumnos disfrutaron de un debate discendido y muy cercano con todos ellos . 





Al acabar la función no pudimos estar más cerca de toda la compañía de actores. 



Y después aprovechamos para visitar la exposición UPFRONT
Fotorreporteros de guerra
La generación más internacional de fotorreporteros de origen hispano, en una exposición concebida de manera experiencial.










Lo cierto es que disfrutamos de una velada de lo más reflexiva y después pudimos descansar bajo este sol de noviembre.¡  Ideal para un viernes !. 








miércoles, 21 de octubre de 2015

Grandes epopeyas medievales



La existencia de una poesía épica de exaltación heroica y nacional ha sido una constante desde la Antigüedad en todas las civilizaciones. No puede negarse, sin embargo, que la Edad Media fue la época dorada de la epopeya. En las recién nacidas culturas europeas, especialmente en Francia, proliferaron los cantares en verso consagrados a la vida y hazañas de nobles caballeros.



La poesía heroica de los juglares


La epopeya medieval refleja el afán de los pueblos europeos por crearse una identidad nacional, simbolizada por los héroes antiguos. Las biografías fabulosas y conflictos de honor de éstos son los temas de los cantares de gesta. También servían para reforzar la estructura social feudal, al ensalzar a la nobleza dominante.

Los cantares épicos, anónimos, son difundidos de forma oral por los juglares, artistas ambulantes que, a cambio de comida, vestidos o dinero, los recitaban o cantaban de memoria en plazas y castillos junto a canciones o poesías líricas. No tenían, pues, una forma fija y cada juglar los alteraba a su manera: son de carácter tradicional.

Estas recitaciones gustaban tanto a los nobles, que veían reflejados en los héroes épicos sus propias virtudes, como al pueblo, pues suponían los únicos ratos de diversión en medio de la difícil vida de entonces. Además, eran un medio de difusión popular de la historia y de transmisión de noticias en la aislada Europa medieval.

Muchos poemas se han perdido, y las versiones que conocemos son las que se pusieron por escrito, generalmente mucho después de su aparición.

La épica germánica

La mitología y las antiguas leyendas de los pueblos bárbaros del Norte se nos han transmitido a través de varias composiciones épicas:

Cantar de Hildebrando (mediados del s.VIII): el cantar germánico más antiguo que se conserva. Muy breve, relata el motivo de la lucha entre un padre y un hijo que militan en ejércitos diferentes.
Beowulf (principios del s. IX): poema anglosajón en el que el histórico rey godo Beovulfo, transformado en paladín legendario, lucha contra monstruos y dragones en defensa de su pueblo.
Los Edda: conjunto de breves cantares noruegos e islandeses, de entre los siglos IX y XIII, cuyos temas abarcan desde leyendas mitológicas de la creación del mundo hasta sucesos coetáneos.
La obra maestra de la épica germánica es un extenso poema en alemán de nueve mil quinientos versos, el Cantar de los Nibelungos, de origen muy antiguo, pero cuya definitiva versión es de principios del siglo XIII.

Sigfrido, su protagonista, es un héroe invencible por haberse bañado en la sangre de un dragón. Tras numerosas hazañas, un traidor lo asesinará aprovechando su único punto débil en la espalda. Su viuda, la hermosa Krimilda, extraordinaria figura lanzada al centro de la acción, tramará y llevará a cabo una compleja venganza.








el cantar de Roldán 

La gran epopeya francesa

Mucho mayor desarrollo alcanzaron los cantares de gesta en el área lingüística románica, pues se conservan nada menos que un centenar de poemas. Aunque hay algunos castellanos, provenzales e italianos, la gran mayoría de ellos están en lengua francesa.

Este amplio conjunto de poemas épicos se caracteriza por:

Deformación legendaria de la historia de Francia.
Inspiración cristiana y favor divino de los héroes.
Abundantes elementos fantásticos y maravillosos.
Detalladas descripciones de batallas y atuendos.
La enorme selva de títulos puede agruparse en tres ciclos:

Ciclo de los reyes de Francia o de Carlomagno: el más importante, cuyos cantares nos narran la historia de los padres de Carlomagno (Berta la de los grandes pies), la juventud del futuro emperador (Mainete), sus viajes por el mundo (Peregrinación de Carlomagno) o sus luchas contra los musulmanes (Fierabrás, Cantar de Roldán).
Ciclo de Garín de Monglane o de Guillermo: centrado en un linaje de héroes defensores del poder real, pero mal recompensados por éste. Destacan piezas como Aymeri de Narbona o el Cantar de Guillermo.
Ciclo de Doon de Maguncia: cantares sueltos de señores feudales rebeldes contra los reyes de Francia, como Raoul de Cambrai, con su feroz protagonista, o el popular poema Renaut de Montauban.
La pieza más antigua que se conserva, y la mejor, es el Cantar de Roldán. De finales del XI, narra la emboscada sarracena del desfiladero de Roncesvalles, en la que perecieron los mejores caballeros de la Corte de Carlomagno, los doce pares de Francia, con el gran héroe Roldán a la cabeza, y la posterior venganza del emperador franco.



Resulta inolvidable la figura de Roldán, valiente pero temerario y demasiado orgulloso para pedir ayuda, así como su buen amigo Oliveros, su amada Alda, que muere de dolor al saber la triste noticia, el traidor Ganelón, etcétera.


lunes, 21 de septiembre de 2015

ITACA . CADA UNO BUSCA SU ITACA. EL SIGNIFICADO DE LAS ITACAS



LA HISTORIA DE ULISES

la historia de Ulises y de su patria, Ítaca es una historia fantástica, llena de aventuras y de peligros que Homero retrató de forma tan fiel en "La Odisea". Ulises, rey de Ítaca. Cuando se produce la Guerra de Troya a consecuencia del rapto de la bella Helena, el rey Agamenón convence a Ulises para que vaya a la guerra. Una vez producida la caída de la mítica Troya con la historia del famoso caballo, Ulises comienza el periplo que habrá de llevarle de vuelta a las playas de Ítaca. Lo que él no sabe entonces es que tardará en arribar a Ítaca más de veinte años, en los cuales habrá de recorrer las aguas de medio Mediterráneo y vivir todo tipo de aventuras, buenas y malas, conocer nuevos territorios, nuevas gentes, la ira de los dioses y la obsesión por él de alguna diosa, incluso el canto de las sirenas que hace que los hombre enloquezcan.

Pero Ulises finalmente regresará a Ítaca, tras un larguísimo viaje, lleno de aventuras y de experiencias, que nunca podrá olvidar. En Ítaca le esperan su esposa, la bella y paciente Penélope, y su hijo Telémaco. Penélope ha esperado más de veinte años la llegada de Ulises y ni por un momento ha pensado que no regresaría; ante la presión de los numerosos pretendientes que querían casarse con ella para conseguir el trono de Ítaca, finalmente acepta casarse con uno de ellos cuando finalice la mortaja de su anciano padre, pero el mito cuenta que lo que tejía por el día los destejía por la noche, ganando tiempo para el regreso de Ulises. Penélope y Telémaco siguen teniendo el mismo amor por Ulises que tenían el día que lo despidieron en una de las bahías de Ítaca y nunca han pensado que no regresaría. Ulises al llegar a Ítaca se disfraza durante un tiempo hasta recuperar por sus propios medios el trono de Ítaca al enfrentarse a todos los pretendientes y vencerlos. Penélope reconocerá en él a su esposo y con ello esta historia tiene un final feliz.


EL SIGNIFICADO DE ÍTACA

La historia de Ulises puede ser en sí misma muy bonita, fantástica, llena de aventuras, con todos los ingredientes necesarios para una gran novela, y tal es así que La Odisea es sin duda una de las mejores novelas de todos los tiempo y una referencia bibliográfica imprescindible. Pero el verdadero significado de Ítaca es algo mucho más íntimo y sencillo, un espíritu que Kavafis, milenios después de la historia de Ítaca, supo reflejar perfectamente en el maravilloso poema que podréis leer al final .

Ítaca es el camino, Ítaca es la vida misma. La VIDA es lo mejor que tenemos y muchas veces la dejamos pasar sin pena ni gloria, permitimos que la rutina y los días grises nos anulen y nos olvidamos de lo que verdaderamente tiene importancia. El concepto de Ítaca encarna el concepto de la sabiduría, de lo que aprendemos a lo largo de nuestro camino y nuestra existencia, de lo que vamos acumulando poco a poco en la mochila de nuestras vivencias y nuestros recuerdos, aquello que siempre llevamos con nosotros mismos.

Kavafis fue capaz de realizar un poema sencillamente precioso, porque hablar de la historia mítica de Ulises pero interpretándola desde el verdadero sentido de la vida. Sus palabras han traspasado milenios, de la Grecia antigua a nuestros días, haciendo que ambos mundos se den la mano y se miren cara a cara.  Por eso la "Itaca" de Kavafis es una auténtica oda a la vida y a nosotros mismos. ¡Ójala lo tengamos presente siempre. !!

Ítaca

Constantino Cavafis

Cuando te encuentres de camino a Ítaca, 
desea que sea largo el camino, 
lleno de aventuras, lleno de conocimientos. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes, 
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás, 
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta 
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta. 
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás, 
si no los llevas dentro de tu alma, 
si tu alma no los coloca ante ti.

Desea que sea largo el camino. 
Que sean muchas las mañanas estivales 
en que con qué alegría, con qué gozo 
arribes a puertos nunca antes vistos, 
deténte en los emporios fenicios, 
y adquiere mercancías preciosas, 
nácares y corales, ámbar y ébano, 
y perfumes sensuales de todo tipo, 
cuántos más perfumes sensuales puedas, 
ve a ciudades de Egipto, a muchas, 
aprende y aprende de los instruidos.

Ten siempre en tu mente a Ítaca. 
La llegada allí es tu destino. 
Pero no apresures tu viaje en absoluto. 
Mejor que dure muchos años, 
y ya anciano recales en la isla, 
rico con cuanto ganaste en el camino, 
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.

Ítaca te dio el bello viaje. 
Sin ella no habrías emprendido el camino. 
Pero no tiene más que darte.

Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó. 
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.

Aquí os lo dejo en boca de Ismael Serrano. 





jueves, 10 de septiembre de 2015

BIENVENIDOS A TODOS LOS ALUMNOS DEL IES JOAQUÍN RODRIGO AL NUEVO CURSO 2015-16 DE LITERATURA UNIVERSAL



Desde este rinconcito quiero dar las gracias a todos estos alumnos que han optado por la Literatura universal este curso para disfrutar con la lectura de diversos autores, para conocer nuevos mundos literarios y para aportar sus diferentes puntos de vista. 

Desde la optativa de 4º ESO, o la nueva Literatura Universal de la LOMCE de 1º Bachillerato hasta  el último curso de la Literatura de 2º Bachillerato podremos compartir estos paraísos literarios. 
En la parte derecha de este blog tenéis las programaciones y temarios de estas tres asignaturas y los criterios de calificación para el curso que va a empezar. 

Os prometo nuevas experiencias y os agradezco enormemente que me acompañéis en este viaje. 

domingo, 7 de junio de 2015

MUCHA SUERTE EN LA PAU



CHICOS, 
QUEDAN DOS DÍAS PARA QEU PODÁIS DISFRUTAR DEL VERANO DEFINITIVAMENTE. 
VALE LA PENA EL ESFUERZO. 


¡ MUCHA SUERTE EN TODO, Y EN PARTICULAR EN LITERATURA UNIVERSAL !!!!

martes, 7 de abril de 2015

LA METAMORFOSIS DE KAFKA


La Metamorfosis es considerada una de las obras maestras de S.XX.

KAFKA Y EL EXISTENCIALISMO


La Metamorfosis tiene también relación muy directa con  “con otras manifestaciones artísticas” como es el existencialismo, una de las vanguardias filosóficas y literarias  pioneras del S.XX. Se dice, de hecho, que Kafka es un precursor del existencialismo en Europa. Este movimiento se caracteriza por la idea de que la única realidad del hombre es su existencia: por tanto, el hombre es un ser abocado a la muerte y la vida es absurda, porque carece de un sentido trascendente. Esto conlleva un sentimiento de angustia y desolación.
El existencialismo alcanza su máxima importancia tras la Segunda Guerra Mundial, en Francia, con autores como Sartre y Camus. 
Algunos de los temas o símbolos de estos autores están directamente vinculados a Kafka, y especialmente a La metamorfosis: es el caso de la náusea sartreana, o el extrañamiento del protagonista de El extranjero de Camus, que recuerdan a la inexplicada transformación de Gregorio Samsa y su aislamiento familiar y social. Ideas y sentimientos como la culpa, la vergüenza, la condena o el absurdo, típicos del existencialismo, se encuentran ya en Kafka y otros autores como Pirandello, Musil o Broch.





KAFKA Y EL SURREALISMO Y EL EXPRESIONISMO 

También puede relacionarse a Kafka con movimientos de vanguardia contemporáneos: la importancia de lo onírico, la sensación vivir un sueño -una pesadilla, más bien-, recuerdan a los planteamientos del surrealismo. Por otras parte, su deformación de la realidad hasta extremos grotescos es similar a la estética del expresionismo, movimiento al que ha sido frecuentemente vinculado.




KAFKA Y EL CINE 

Otro aspecto interesante, y que revela la pervivencia de la obra de Kafka lo constituyen las adaptaciones de sus libros al cine. Sus obras principales han sido llevadas a la pantalla, alcanzando su punto máximo con El proceso (1962) de Orson Welles.. El punto de partida de este film es una adaptación ilustrada del cuento Ante la ley. Una vez concluida la narración Joseph K se despierta y empieza un viaje delirante por una pesadilla, donde es condenado antes de ser juzgado. La acción acusadora, sistemática y generalizada, se convierte en la base del poder judicial. Y la presencia de Kafka, de lo kafkiano, se registra también en numerosas películas que no son adaptaciones de sus novelas: Los pájaros, de Hithcock, ¡Jo, qué noche!, de Scorsese o Brazil, de Terry Gilliam, son ejemplos de ello. Y el propio Kafka aparece como personaje –en tareas de detective-, en la película Kafka de Steven Soderbergh.

KAFKA, PREMONITOR DE LOS TOTALITARISMOS DE S.XX

 Kafka anticipa los totalitarismos de los veinte y treinta. A partir de 1914, el siglo XX (es decir los años transcurridos desde el estallido de la Primera Guerra Mundial hasta el hundimiento de la
URSS), el hombre asiste a un escenario cuyo horror y crueldad, tienen  proyecciones antes desconocidas.
 Al mismo tiempo las burguesías nacionales observan asustadas la gestación del Socialismo, mientras el Capitalismo debe transformarse, para sobrevivir, en los imperios que terminan de dividirse el mundo. 
El mundo adquiere una nueva perspectiva política, social, económica y por consiguiente su cultura (en especial la europea) entra en crisis. Paralelamente, las monarquías acusan un retroceso después de 1920, cediendo en parte su espacio a las experiencias fascistas y totalitarias. En este contexto de crisis debe enmarcarse la vida y la obra de Kafka. 
Leer a Kafka es descubrir que las cosas no son tal como las queremos, como las creemos o imaginamos, es constatar la visión de un mundo que no controlamos sino que por el contrario nos controla. Y donde la función del estado es vigilar y castigar, ya que la culpa del sujeto es siempre indudable.

KAFKA Y SU INFLUENCIA POSTERIOR 

Por último, es interesante también señalar lo que tal vez sea la prueba más concluyente de la enorme influencia de Kafka en la cultura posterior: la adopción y el uso del adjetivo “kafkiano”.
Este término se aplica a las situaciones absurdas y complicadas, por referencia al universo angustioso y opresivo descrito por este autor.
Es la definición de las situaciones que viven Grgorio Samsa, al amanecer transformado en insecto, o de Josef K., juzgado y condenado en El proceso por un crimen que no conoce, o el agrimensor K., contratado en El castillo para un trabajo que nadie le explica.

 En la actualidad esta palabra se usa para designar situaciones que encierran un componente absurdo y a la vez angustioso, especialmente en las relaciones de los individuos con el poder, que lo somete sin sentido ni explicación. Son círculos viciosos, en los que la persona no encuentra salida a su situación.Pocos nombres propios se han convertido en adjetivos calificativos a lo largo de la historia de la cultura: homérico, dantesco, pantagruélico, quijotesco, y por supuesto kafkiano.


Pese a su brevedad, La metamorfosis es una obra compleja. En su libro The Commentator's Despair (La desesperación del comentarista) Stanley Corngold da cuenta de más de 150 interpretaciones.

La obra reúne un sentido “social” y otro existencial: por un lado, expresa la visión que Kafka tenía de la sociedad como un poder anónimo, sin forma, que oprime y aplasta al individuo. Por otro, recoge también su concepción pesimista de la existencia. Ambos aspectos se integran en el carácter autobiográfico de la obra.

Carácter autobiográfico



Tradicionalmente se interpreta la obra de Kafka, y en especial La Metamorfosis, como un trasunto de la vida de su autor. Y es que, en efecto, son numerosos los aspectos que se pueden reconocer: el padre autoritario, los empleos, el cuidado por parte de su hermana cuando enfermó de tuberculosis, el ya aludido aspecto repulsivo con que Kafka se veía a sí mismo y hasta la frase que le dedicó su padre una vez,: "eres un bicho" le dijo, expresándole su desprecio.
Como sabemos, la Carta al padre será muy reveladora en este aspecto. También la propia ideología de Kafka está presente en la obra: para Kafka, gran defensor de las clases obreras y de las ideologías socialistas, la realidad burguesa de principios del
XX y la lucha por el éxito económico, social y político del capitalismo, no eran más que una degradación del hombre, una manifestación del erróneo camino en el que el éste se había encarrilado.


TEMAS QUE DESTACAN EN LA METAMORFOSIS DE KAFKA 


Individuo y sociedad

La autoridad
Uno de los motivos que se han señalado como fundamentales en la obra de Kafka es el de la humillación del hombre ante un poder autoritario y veleidoso que, con la relación jerárquica que establece, lo somete y degrada. Esta autoridad se manifiesta en la obra de formas diversas:

Por un lado, el sistema social inclemente y autoritario se materializa en la figura del apoderado del almacén para el que trabaja Gregorio; este personaje se presenta, por orden del jefe, en casa del protagonista apenas lo echan de menos. El jefe de Gregorio es duro y exigente; sus compañeros, apenas unas figuras fugaces: los otros comerciantes con los que tiene un trato de lo más superficial; el apoderado que viene a buscarlo, un impertinente que ni por un momento siente compasión por Gregorio, al que aún todos creen simplemente algo enfermo, ni trata de ayudar a un empleado que, por lo que sabemos, es un trabajador modélico. Cuando
Gregorio se muestra en su horripilante nuevo estado, el apoderado huye despavorido y ya nada volveremos a saber de él: si Gregorio no está en condiciones de trabajar, entonces ya simplemente se esfuma para ellos: nadie pregunta por él, nadie se interesa, nadie se ofrece a echar una mano a la familia en apuros.

La familia Samsa, a pesar de sufrir bajo el yugo autoritario de otros, no resulta menos clemente con el personal que la sirve: si bien se muestra relativamente amable con la primera criada, despidiéndola cuando ésta lo solicita con lágrimas en los ojos, no tiene sin embargo contemplación alguna con el personal sucesor, al que trata con bastante desprecio. Del mismo modo, la madre, la hermana y el padre se muestran ridículamente solícitos con los inquilinos que habrán de acoger en la casa, a los que tratan con indigno servilismo.

Por otro lado, el padre de Gregorio se muestra en principio como una figura indolente que no siente ningún reparo por engordar en su sofá mientras el hijo se desloma cada día por proporcionar a la familia una situación económica favorable, lo cual incluye asumir las deudas contraídas con anterioridad por el padre, tras la quiebra del negocio que regentaba.

Gregorio descubrirá que incluso estaba haciendo engrosar unos ahorros que sus padres habían empezado a acumular, sin avisarlo y sin tener en cuenta, como él mismo dice que, con ese dinero, Gregorio podría haberse librado antes de la carga de las deudas. Pero Gregorio no se queja y, humildemente, lo acepta. Poco después veremos al padre vestido con su uniforme de botones dorados. Sigue mostrándose con rasgos caricaturescos, con su panza y su obstinación en permanecer en la sala de estar a pesar del sueño, cada noche; aunque, por otra parte, ese uniforme subraya la autoridad de que está investido como cabeza de familia. El uniforme es de conserje, pero evoca otros uniformes de personas más poderosas que él y, sin embargo, probablemente no muy distantes en cuanto a valores y actitudes ante la vida.
Algunos elementos más vendrán a ser simbólicos de la autoridad que se ejerce sobre el individuo, a lo largo de la historia: las puertas con llave, por ejemplo, que Gregorio no posee la habilidad de abrir o cerrar, dependiendo, una vez más, de la voluntad de los otros para moverse libremente.



Sociedad y soledad
La soledad que angustia y que austeramente soporta el personaje no se reduce al ámbito familiar: 

Gregorio confiesa no tener amigos (apenas conocidos); sus compañeros de trabajo (el jefe, otros viajantes...) son apenas sombras que pasan con indiferencia por su vida y que probablemente ni siquiera conocerán su nombre; el único amor del personaje es "una señorita a la que había cortejado sin entusiasmo".

Pero Gregorio no es el único que está solo: la familia no tiene a quién acudir; es más: ni siquiera se plantea esa posibilidad de recabar ayuda o apoyo. Las sirvientas son simples empleadas que, como vienen, se van (y constituyen, al mismo tiempo, un escalón aún más bajo de la autoritaria sociedad). La familia (en especial los miembros femeninos) tiende a abrazarse, aterrorizada o exhausta, a medida que avanza la tragedia: madre e hija llevan a rastras al transido padre; el padre se sitúa delante de la hija, con los brazos abiertos, para "protegerla" del insecto; la hija solloza en brazos de la madre: unos y otros se sostienen físicamente ante la desgracia; sin embargo, no puede decirse que, salvo en unas pocas ocasiones, nos conmuevan esas muestras de afecto, que apenas puede llamarse cariño: en general predomina el silencio, el aislamiento, la soledad a la que de antemano parecen haberse rendido todos los personajes de la novela.

Egoísmo
En todo momento, desde las primeras páginas, pesa sobre los personajes la necesidad de encontrar una fuente de ingresos que sustituya el sueldo de Gregorio. Éste dedica al trabajo sus primeras apesadumbradas reflexiones, preguntándose cómo sobrevivirán los suyos si él no se levanta para continuar su rutina. Pronto se translucirán algunas mezquindades cuando al joven Samsa le sea revelado el tesoro de los ahorros que se habían hecho a sus expensas y sus espaldas (aunque, como sabemos, el bueno de Gregorio perdonará y aún se alegrará de que se haya tomado esta disposición). El resto de miembros de la familia no será ajeno a esta misma preocupación, y pronto todos, desde el padre hasta la hermana, tendrán que arrimar el hombro.
La mezquindad se advierte en la falta de agradecimiento hacia Gregorio y en la ocultación que se le había hecho de los ahorros, a pesar del evidente sobreesfuerzo que para éste suponía tener que cargar con deudas antiguas de sus progenitores; hay mezquindad oculta bajo la facilidad con que todos encuentran trabajo y comienzan a desempeñarlo: se deja ver que, si no lo hicieron antes de la transformación, para descargar al joven de esa responsabilidad, fue por pura molicie y egoísmo, y sólo cuando la necesidad aprieta, ellos se avivan.
Por último, también los inquilinos, al descubrir la presencia de Gregorio, que no parece asustarles ni ofenderles lo más mínimo, aprovechan la ocasión para declararse (falsamente) escandalizados y declarar su intención de no pagar ni un céntimo a sus caseros (incluso, sugieren la posibilidad de demandarlos para obtener beneficio).

Sentido existencial

La condena
La condena, impuesta en el protagonista desde el inicio de la obra, resalta el carácter dramático del personaje. La primera frase de la novela no es sino la conclusión definitiva, el sumo castigo infligido con el hombre. Se puede interpretar el hecho de que la obra inicie con este veredicto como que el ser humano desde su origen ya está condenado, la existencia es en sí, una condena.

Gregor al verse convertido en un escarabajo, reacciona con cierta indiferencia que denota la aceptación del nuevo estado, parece no cogerle por sorpresa su transformación; víctima de la existencia, el hombre prevé su maldición, asumiendo el inexorable destino que le aguarda.
En un primer momento, Gregor parece asombrarse ante su horrendo estado, pero de nada le vale intentar reprimirlo, es consciente de su desgracia, intuye los motivos y nada puede hacer ya para volver atrás. La única salida que le queda es la aceptación.

El cargo imputado sobre el condenado no es otro que el de existir. Sin embargo, Gregor se empeña en buscar algún otro motivo, como el asfixiante ritmo de vida que lleva, el levantarse tan pronto todos los días, o el haberse quedado esa misma mañana demasiado tiempo cavilando tonterías. Estos motivos podrían ser una manifestación del acelerado ritmo de vida occidental, un ritmo desquiciante y exagerado que mantendría sujetas a unas sacrificadas clases medias en un sistema anti-humano, un mecanismo engrasado a base de abusos, de injusticias y de sistemas coercitivos que encadenan al individuo.

La culpa
De las cábalas y explicaciones que elabora Gregor para intentar explicar su estado, se puede entender una cierta carga de culpabilidad, responsable de su existencia, culpable por haber venido al mundo, sumiso ante la condena por convicción y no por obligación. El hombre es arrojado al mundo involuntariamente, exiliado en un cuerpo, atrapado por la razón, y culpabilizado pese a su inocencia.

La vergüenza
Uno de los aspectos más dramático de la actitud de Gregor es la vergüenza.

Una vergüenza que siente cuando se ve convertido en escarabajo, cuando ve que su propia madre se lamenta, entre lágrimas, al ver a su hijo convertido en un monstruo. La decepción de sus seres queridos le atormenta, sin mediar palabra se convierte en el enemigo o, más bien, en el punto de mira, en el objetivo sobrante. Una lacra a erradicar que, por su ineficacia, no puede eliminarse a sí misma. Gregor ya no quiere salir nunca más de su habitación, ve como todo su mundo se desvanece ante su impotencia. Esta vergüenza existencial anula la voluntad de Gregor, sumiéndola en un pozo de incomprensión y de desesperación, Gregor ya no puede elegir su destino, su familia elige por él, se convierte en un objeto inútil al cuál hay que mantener, una carga, un engendro cosificado y privado de su libertad, el personaje está totalmente encadenado a una realidad insoportable cuya posibilidad de existir se desvanece progresivamente, diluyéndose en un cuerpo sin alma.

La muerte
Para el existencialista, la muerte física no se corresponde con la muerte moral. Gregor ya estaba muerto antes de que su corazón de insecto dejara de latir, había vivido muerto. Finalmente, Gregor muere; muerte salvadora, muerte de sosiego, de calma... Sin embargo, de entre esta nube de tranquilidad, rebrota el germen del horror, la existencia vuelve a brotar en la última página, con la esperanza de la hermana, con la introducción de una nueva presa en la jaula de la existencia. El desastre vuelve a comenzar.

Autocomplacencia

Frente a los demás personajes, Gregorio es presentado como un ser lleno de virtudes, a pesar de la apariencia repulsiva que adquiere con su metamorfosis. El protagonista, que, a pesar de estar presentado por un narrador  omnisciente, podemos relacionar fácilmente con su autor, acumula un buen número de virtudes que contrastan con la mezquindad de los otros: Gregorio es paciente, humilde, comprensivo, considerado e infinitamente generoso: entregó todos sus esfuerzos y todas sus horas, mientras pudo, al bienestar de su familia, sin pedir nada a cambio; guardaba una dadivosa sorpresa para su hermana, y casi le pesa más no poder llevarla a cabo que su propia desgracia, que soporta con estoicismo ejemplar.
Esta obra nos pone ante los ojos de forma sobrecogedora la necesidad de fundar con quienes nos rodean, sobre todo en la familia, relaciones personales que nos permitan desarrollarnos normalmente y ganar autoestima. Así se evita que alguien, por no poder crear un tejido de relaciones auténticas, bloquee su desarrollo personal y se vea envilecido hasta considerarse como un vil insecto. Gregorio Samsa no fue nunca maltratado, vejado, humillado, pero él se vio reducido a mero medio para el sostenimiento económico de la familia. El protagonista desaparece de la escena cuando se rompe el débil hilo que lo unía al mundo: el afecto hacia su hermana y la voluntad de ayudarla.

Sabemos, por la biografía de Kafka, que éste vivió el período de la infancia en una gran soledad. Este desajuste entre la sordidez de la vida cotidiana y su vocación profunda despertó en su interior un sentimiento de desesperación, alumbró en su mente la idea del suicidio y lo llevó paulatinamente a la enfermedad y la muerte prematura. No existe una causa para la transformación de Gregor en un insecto. Gregor se despierta una mañana  convertido en escarabajo de una forma absurda e inexplicable, sin embargo Gregor no se cuestiona nunca el "porqué", no trata de encontrar una solución, ni una causa, simplemente lo acepta con resignación, con una especie de desidia evidente que configura un absurdo existencial contra el cual no podemos luchar. Sin embargo el insecto no es elemento relevante, sino que se convierte en un símbolo de la insignificancia de la existencia humana.


Después de todas estas explicaciones, espero que podamos acercarnos a la novela con un claro entendimiento de lo que supuso esta obra para la narrativa de S.XX, y su trascendencia posterior. De hecho, aquí os dejo otra de su versiones, en este caso en cómic.

La versión en cómic es otra de las adaptaciones que reflejan de manera certera las cuestiones vitales que el autor quiere reflejar. En este enlace podéis disfrutar de una de ellas.

http://www.randomhouse.com/crown/metamorphosis/

martes, 31 de marzo de 2015

EL MITO DE LAS PIEDRAS HECHO REALIDAD POR LOS ALUMNOS DE LITERATURA UNIVERSAL.



¡ Siempre he pensado que los alumnos tienen mucho que enseñarlos! Son ellos los que mueven las clases, son ellos los que hacen que nosotros hagamos bien o mal nuestro trabajo, y son ellos los que  se atreven a hacer posible lo que se proponen. 

En esta ocasión, la meta era trabajar la mitología clásica desde un punto de vista práctico, donde la oralidad y el trabajo personal, la iniciativa y la capacidad de creación se aunaran para poder transmitir a unos niños de 2º Y 3º de Primaria la importancia de los personajes mitológicos como Orfeo y Euríce, Teseo o Ícaro. 

La literatura clásica es uno de nuestros temas de Universal, pero que por su amplitud vemos de forma muy reducida. Por esta razón, esta experiencia es muy válida para acercarnos a ella. Todo un curso trabajando de forma autónoma en los recreos, donde los alumnos han elaborado la idea, el texto a representar y la puesta en escena. 

Hasta el último día yo no vi el ensayo global,y ya me fui sorprendiendo  muy gratamente. Y así el día 26 de marzo , los chicos de Literatura Universal de 2ºBachillerato del IES J. Rodrigo nos fuimos al CP Fontarrón, de Moratalaz, para que  en dos representaciones, una para 2º Primaria y otra para 3º pudieran disfrutar del espectáculo. 

De entrada nos tocó hasta improvisar el escenario, porque faltaba el telón con el que habíamos contado. 


 pero una vez superado esto, comenzó la función. 

Esther, narradora oficial del reino, nos fue transportando hacia mundos lejanos...




donde nos encontramos en primer lugar con Orfeo y Eurídice. 













 Con  Perseo y Medusa 






 Con Dédalo e Ícaro 








 Con Teseo y el Minotauro 




 Los niños disfrutaron mucho, y entre todos conseguimos hacer uno de estos momentos que mantendremos en la memoria. 










Y al final los niños les pudieron preguntar todo aquello que les había resultado interesante. 






 "le da en las serpientes" a Medusa que el esfuerzo ha valido la pena.... ( jajaja) . ¡ A mí también! 



Muchas gracias, chicos, por esa estupenda mañana de marzo que me hicisteis pasar. 

domingo, 18 de enero de 2015

EN 2012 SE CELEBRÓ EL SEGUNDO CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE CHARLES DICKENS.




  BENJAMÍN PRADOS ESCRIBÍA ESTO EN EL PAÍS, por aquel 2012:

A los 200 años de su nacimiento, nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo: la condición de vida de los trabajadores, la usura, el desequilibrio entre ricos y pobres


Algunas personas mueren y otras solo desaparecen. El novelista Charles Dickens, por ejemplo, dejó este mundo en 1870 pero sigue estando aquí. Y no solo porque obras suyas como David Copperfield, Cuento de Navidad, Oliver Twist o Historia de dos ciudades, entre otras muchas, sean clásicos imprescindibles en cualquier biblioteca que intente ser tomada en serio, sino también porque la mayoría de sus temas característicos, como la lucha de clases, la explotación infantil o la ineficacia de la justicia, siguen de actualidad y porque sus personajes continúan entre nosotros, con nombres diferentes pero con los mismos problemas. ¿O es que no podrían estar dentro de Oliver Twist, junto a los niños callejeros que la protagonizan, esos otros niños reales que hoy son abandonados en las calles de Grecia por sus familias, con la esperanza de que alguien los alimente? ¿No nos recuerdan los convictos de La pequeña Dorrit, presos en la cárcel de Marshalsea, a orillas del río Támesis, por no poder pagar sus deudas, a los desahuciados que aquí y ahora, en la España del siglo XXI, arrojan a la miseria los bancos cuando ya no pueden pagar la hipoteca salvaje que tenían con ellos? ¿No nos hacen pensar muchos de los métodos y teorías del neoliberalismo a los del usurero Scrooge en Cuento de Navidad o a los del avaro Uriah Heep en David Copperfield? Dickens fue uno de los abanderados del realismo, junto a Balzac, Tolstói, Stendhal o Benito Pérez Galdós, y un escritor social que denuncia en sus libros las desigualdades que se producían en la Inglaterra victoriana y especialmente el modo en que se explotaba a los trabajadores para conseguir la industrialización del país. Su contemporáneo Carlos Marx dijo de él que "en sus libros se proclamaban más verdades que en todos los discursos de los políticos y los moralistas de su época juntos". Y sin ninguna duda, el autor de Grandes esperanzas es la mejor prueba de que Balzac estaba en lo cierto cuando dijo que las buenas novelas son la historia privada de los países. Hoy se cumplen 200 años de su nacimiento y nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo. Para comprenderlo, no hay más que leer el principio de Historia de dos ciudades: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".

En Tiempos difíciles, Dickens critica ácidamente las lamentables condiciones de vida de los obreros ingleses y la desproporcionada distancia que había entre su existencia y la de los ricos del país. Hoy, en plena crisis, con la Bolsa en números rojos, los impuestos por las nubes y los sueldos por los suelos; con los Gobiernos de Europa intentando llenar con dinero público el pozo sin fondo del sistema financiero y las cifras del paro creciendo en nuestro país hasta el borde del abismo, es muy posible que el lector se asombre al ver cómo esa novela publicada en 1854 describe la actualidad. ¿O acaso el desequilibrio entre las miserables casas de los proletarios que dibuja Dickens, frías, oscuras y casi sin muebles, y las lujosas mansiones de los capitalistas, que consideran a sus empleados simples bestias de carga, no es comparable al que hay entre los salarios de los mileuristas y los sueldos astronómicos que se ponen a sí mismos los directivos de los bancos, hoy día? La única diferencia entre aquellos privilegiados y estos es que entonces se llamaban utilitaristas y hoy se llaman neoliberales, y que unos citaban a Stuart Mill y otros a Milton Friedman, pero nada más. Cuando Dickens retrata en Los papeles póstumos del club Pickwick, David Copperfiel o La pequeña Dorrit a unos seres sin escapatoria y de la familia de los pícaros españoles, el Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo o El buscón, sabía de qué hablaba, porque él mismo había sufrido en su infancia los latigazos de la miseria, cuando su padre estuvo tres meses encerrado en la prisión de Marshalsea, por una deuda con un panadero que hoy equivaldría a 3,50 euros y que hizo que él fuese enviado a trabajar en una infernal fábrica de betún. Su batalla contra la injusticia ya anticipaba el fracaso de un sistema que se basara en la explotación, aunque sus advertencias a los poderosos fuesen voces en el desierto: "¡Oh, economistas utilitarios", escribe, "comisarios de realidades, elegantes incrédulos... si seguís llenando de pobres vuestra sociedad y no cultiváis en ellos la esperanza, cuando hayáis conseguido arrancar de sus almas todo idealismo y ellos se encuentren a solas con su vida desnuda, la realidad se convertirá en un lobo y os devorará". Se equivocó, y no hace falta más que volver una vez más los ojos hacia la Grecia de hoy, verá que los dos extremos siguen en su sitio: las televisiones hablan de niños que a media mañana se desmayan en los colegios a causa del hambre y los diarios dicen que mientras el país solicitaba un rescate de la Unión Europea, sus potentados se llevaban a Suiza más de 200.000 millones de euros. En el fondo, y como demuestran de forma brutal las colas ante las oficinas del Inem y en los comedores de beneficencia de nuestras ciudades, las novelas de Charles Dickens son una constatación de hasta qué punto el capitalismo ha fracasado en su búsqueda del famoso Estado de bienestar. Otra de las obsesiones de Dickens es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial, que tiene su mejor expresión en Casa desolada, donde se refleja la mezcla de incompetencia y prepotencia de una Corte de la Cancillería que a algunos les podrá hacer pensar en ciertos magistrados y causas de nuestra Audiencia Nacional y nuestro Tribunal Supremo. O en Oliver Twist, donde se puede ver la forma en que la ley es cuidadosa con los fuertes y abusiva con los débiles por el modo en que el juez Fang insulta y castiga con desproporción a su desventurado protagonista. O, una vez más, en Tiempos difíciles, donde el escritor se burla de la incompetencia del sistema y de su invento más perverso, la burocracia, un laberinto sin salida simbolizado en un supuesto Departamento del Circunloquio cuya función es "hacer lo que sea necesario para que no se pueda hacer nada". En un país como España, donde solo el 27% de los ciudadanos opina que los medios que el Estado destina para garantizar la defensa jurídica son suficientes y la gran mayoría piensa que funciona mal, está anticuada y es ininteligible, los libros de Dickens siguen contando la verdad: nuestro mundo no ha sabido mantenerse a flote porque no ha sabido ser ni solidario, ni ecuánime, ni flexible, y al final se ha quedado sin respuestas. En junio de 1865, Dickens viajaba en un tren que sufrió un accidente terrible cuando cruzaba un puente en obras. Los siete vagones que precedían al suyo se despeñaron por un precipicio y él pasó horas atendiendo a los heridos hasta que llegaron las ambulancias y pudo ocuparse de regresar a su asiento y recuperar el manuscrito, aún sin acabar, de su penúltima novela, Nuestro común amigo. No hay que tener una gran imaginación para ver en esa escena una metáfora de esta Europa que hoy descarrila poco a poco, primero Grecia, luego Irlanda, después Portugal... Tal vez el derrumbe se detenga a tiempo, y los que nos conducen a la catástrofe recuperen el sentido común igual que lo hizo el tacaño señor Scrooge en Un cuento de Navidad, que al ver el negro porvenir que le anunciaban los espíritus del Pasado, el Presente y el Futuro, donde podía verse una tumba con su nombre y sin ninguna flor encima, supo cambiar a tiempo y convertirse en un hombre generoso. Es una parábola que, hoy más que nunca, merece la pena no olvidar.
(Fuente: El País, 07-02-2012)

Charles Dickens (1812-1870), hijo de un burócrata derrochador que fue encarcelado por deudas, y nieto de criados, vivió una dura infancia en la que llegó incluso a jornadas de trabajo manual. Empezó su juventud como periodista de tribunales. Más tarde desarrolló obras de estampas de costumbres de espléndida vivacidad: sus obras son como fotografias literarias y él nos hace ver como nadie las maneras, los gestos, y los dichos de la sociedad en que vivió.
La época a la que pertenece la obra de Charles Dickens, Oliver Twist, es la victoriana inglesa que quizá tenga su mayor expresión en la novelística de este autor y Thackeray, entre otros. Es la época de la primera industrialización inglesa: surgen grandes núcleos fabriles, con una población tan numerosa como miserable de trabajadores, sometidos a una explotación que inspiraría muchas de sus reflexiones a Marx y Engels. En especial, el trabajo infantil en las minas y las fábricas quedaría como uno de los episodios más dolorosos en la historia de la laboriosidad humana. Oliver Twist es un excelente reflejo de la sociedad tanto de la sociedad marginal de la época, como de los hombres acomodados.
Esta obra de Dickens fue publicada originalmente como novela por entregas en la revista Bentley's Miscellany entre los años 1837 y 1838. En este último año, se editó toda la novela en un solo volumen.







Oliver Twist es la historia de un pequeño huérfano que vive desde prácticamente su nacimiento una series de vicisitudes y obstáculos para poder subsistir y progresar en la vida. La superación de estas barreras morales y sociales la logra con ingenio y suerte hasta que al final se ve realizado como persona encontrando su sitio en la sociedad que por derecho le correspondía y que le había sido arrebatado desde su nacimiento.



Se han hecho muchas versiones cinematogáficas de la novela inglesa. La última (2005) que se ha llevado a la gran pantalla a manos del director de cine Roman Polanski está muy bien .El trailer del principio es de esta versión.  
La obra de Dickens también se ha llevado al teatro mediante una puesta en escena que mezcla conjuntamente baile, música y literatura llamado Oliver!


Aquí os dejo un resumen en inglés pero que sirve muy bien de muestra de lo que hemos leído. 


 
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