BIENVENIDOS AL BLOG DE LITERATURA UNIVERSAL DEL IES JOAQUÍN RODRIGO EN MADRID.

"La eternidad es una rara virtud de la literatura". Adolfo Bioy Casares.







martes, 31 de marzo de 2015

EL MITO DE LAS PIEDRAS HECHO REALIDAD POR LOS ALUMNOS DE LITERATURA UNIVERSAL.



¡ Siempre he pensado que los alumnos tienen mucho que enseñarlos! Son ellos los que mueven las clases, son ellos los que hacen que nosotros hagamos bien o mal nuestro trabajo, y son ellos los que  se atreven a hacer posible lo que se proponen. 

En esta ocasión, la meta era trabajar la mitología clásica desde un punto de vista práctico, donde la oralidad y el trabajo personal, la iniciativa y la capacidad de creación se aunaran para poder transmitir a unos niños de 2º Y 3º de Primaria la importancia de los personajes mitológicos como Orfeo y Euríce, Teseo o Ícaro. 

La literatura clásica es uno de nuestros temas de Universal, pero que por su amplitud vemos de forma muy reducida. Por esta razón, esta experiencia es muy válida para acercarnos a ella. Todo un curso trabajando de forma autónoma en los recreos, donde los alumnos han elaborado la idea, el texto a representar y la puesta en escena. 

Hasta el último día yo no vi el ensayo global,y ya me fui sorprendiendo  muy gratamente. Y así el día 26 de marzo , los chicos de Literatura Universal de 2ºBachillerato del IES J. Rodrigo nos fuimos al CP Fontarrón, de Moratalaz, para que  en dos representaciones, una para 2º Primaria y otra para 3º pudieran disfrutar del espectáculo. 

De entrada nos tocó hasta improvisar el escenario, porque faltaba el telón con el que habíamos contado. 


 pero una vez superado esto, comenzó la función. 

Esther, narradora oficial del reino, nos fue transportando hacia mundos lejanos...




donde nos encontramos en primer lugar con Orfeo y Eurídice. 













 Con  Perseo y Medusa 






 Con Dédalo e Ícaro 








 Con Teseo y el Minotauro 




 Los niños disfrutaron mucho, y entre todos conseguimos hacer uno de estos momentos que mantendremos en la memoria. 










Y al final los niños les pudieron preguntar todo aquello que les había resultado interesante. 






 "le da en las serpientes" a Medusa que el esfuerzo ha valido la pena.... ( jajaja) . ¡ A mí también! 



Muchas gracias, chicos, por esa estupenda mañana de marzo que me hicisteis pasar. 

domingo, 18 de enero de 2015

EN 2012 SE CELEBRÓ EL SEGUNDO CENTENARIO DEL NACIMIENTO DE CHARLES DICKENS.




  BENJAMÍN PRADOS ESCRIBÍA ESTO EN EL PAÍS, por aquel 2012:

A los 200 años de su nacimiento, nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo: la condición de vida de los trabajadores, la usura, el desequilibrio entre ricos y pobres


Algunas personas mueren y otras solo desaparecen. El novelista Charles Dickens, por ejemplo, dejó este mundo en 1870 pero sigue estando aquí. Y no solo porque obras suyas como David Copperfield, Cuento de Navidad, Oliver Twist o Historia de dos ciudades, entre otras muchas, sean clásicos imprescindibles en cualquier biblioteca que intente ser tomada en serio, sino también porque la mayoría de sus temas característicos, como la lucha de clases, la explotación infantil o la ineficacia de la justicia, siguen de actualidad y porque sus personajes continúan entre nosotros, con nombres diferentes pero con los mismos problemas. ¿O es que no podrían estar dentro de Oliver Twist, junto a los niños callejeros que la protagonizan, esos otros niños reales que hoy son abandonados en las calles de Grecia por sus familias, con la esperanza de que alguien los alimente? ¿No nos recuerdan los convictos de La pequeña Dorrit, presos en la cárcel de Marshalsea, a orillas del río Támesis, por no poder pagar sus deudas, a los desahuciados que aquí y ahora, en la España del siglo XXI, arrojan a la miseria los bancos cuando ya no pueden pagar la hipoteca salvaje que tenían con ellos? ¿No nos hacen pensar muchos de los métodos y teorías del neoliberalismo a los del usurero Scrooge en Cuento de Navidad o a los del avaro Uriah Heep en David Copperfield? Dickens fue uno de los abanderados del realismo, junto a Balzac, Tolstói, Stendhal o Benito Pérez Galdós, y un escritor social que denuncia en sus libros las desigualdades que se producían en la Inglaterra victoriana y especialmente el modo en que se explotaba a los trabajadores para conseguir la industrialización del país. Su contemporáneo Carlos Marx dijo de él que "en sus libros se proclamaban más verdades que en todos los discursos de los políticos y los moralistas de su época juntos". Y sin ninguna duda, el autor de Grandes esperanzas es la mejor prueba de que Balzac estaba en lo cierto cuando dijo que las buenas novelas son la historia privada de los países. Hoy se cumplen 200 años de su nacimiento y nuestro mundo, por desgracia, se parece en demasiadas cosas al suyo. Para comprenderlo, no hay más que leer el principio de Historia de dos ciudades: "Era el mejor de los tiempos, era el peor de los tiempos; la edad de la sabiduría, y también de la locura; la época de las creencias y de la incredulidad; la era de la luz y de las tinieblas; la primavera de la esperanza y el invierno de la desesperación".

En Tiempos difíciles, Dickens critica ácidamente las lamentables condiciones de vida de los obreros ingleses y la desproporcionada distancia que había entre su existencia y la de los ricos del país. Hoy, en plena crisis, con la Bolsa en números rojos, los impuestos por las nubes y los sueldos por los suelos; con los Gobiernos de Europa intentando llenar con dinero público el pozo sin fondo del sistema financiero y las cifras del paro creciendo en nuestro país hasta el borde del abismo, es muy posible que el lector se asombre al ver cómo esa novela publicada en 1854 describe la actualidad. ¿O acaso el desequilibrio entre las miserables casas de los proletarios que dibuja Dickens, frías, oscuras y casi sin muebles, y las lujosas mansiones de los capitalistas, que consideran a sus empleados simples bestias de carga, no es comparable al que hay entre los salarios de los mileuristas y los sueldos astronómicos que se ponen a sí mismos los directivos de los bancos, hoy día? La única diferencia entre aquellos privilegiados y estos es que entonces se llamaban utilitaristas y hoy se llaman neoliberales, y que unos citaban a Stuart Mill y otros a Milton Friedman, pero nada más. Cuando Dickens retrata en Los papeles póstumos del club Pickwick, David Copperfiel o La pequeña Dorrit a unos seres sin escapatoria y de la familia de los pícaros españoles, el Lazarillo de Tormes, Rinconete y Cortadillo o El buscón, sabía de qué hablaba, porque él mismo había sufrido en su infancia los latigazos de la miseria, cuando su padre estuvo tres meses encerrado en la prisión de Marshalsea, por una deuda con un panadero que hoy equivaldría a 3,50 euros y que hizo que él fuese enviado a trabajar en una infernal fábrica de betún. Su batalla contra la injusticia ya anticipaba el fracaso de un sistema que se basara en la explotación, aunque sus advertencias a los poderosos fuesen voces en el desierto: "¡Oh, economistas utilitarios", escribe, "comisarios de realidades, elegantes incrédulos... si seguís llenando de pobres vuestra sociedad y no cultiváis en ellos la esperanza, cuando hayáis conseguido arrancar de sus almas todo idealismo y ellos se encuentren a solas con su vida desnuda, la realidad se convertirá en un lobo y os devorará". Se equivocó, y no hace falta más que volver una vez más los ojos hacia la Grecia de hoy, verá que los dos extremos siguen en su sitio: las televisiones hablan de niños que a media mañana se desmayan en los colegios a causa del hambre y los diarios dicen que mientras el país solicitaba un rescate de la Unión Europea, sus potentados se llevaban a Suiza más de 200.000 millones de euros. En el fondo, y como demuestran de forma brutal las colas ante las oficinas del Inem y en los comedores de beneficencia de nuestras ciudades, las novelas de Charles Dickens son una constatación de hasta qué punto el capitalismo ha fracasado en su búsqueda del famoso Estado de bienestar. Otra de las obsesiones de Dickens es la lentitud, ineptitud y en ocasiones impureza del sistema judicial, que tiene su mejor expresión en Casa desolada, donde se refleja la mezcla de incompetencia y prepotencia de una Corte de la Cancillería que a algunos les podrá hacer pensar en ciertos magistrados y causas de nuestra Audiencia Nacional y nuestro Tribunal Supremo. O en Oliver Twist, donde se puede ver la forma en que la ley es cuidadosa con los fuertes y abusiva con los débiles por el modo en que el juez Fang insulta y castiga con desproporción a su desventurado protagonista. O, una vez más, en Tiempos difíciles, donde el escritor se burla de la incompetencia del sistema y de su invento más perverso, la burocracia, un laberinto sin salida simbolizado en un supuesto Departamento del Circunloquio cuya función es "hacer lo que sea necesario para que no se pueda hacer nada". En un país como España, donde solo el 27% de los ciudadanos opina que los medios que el Estado destina para garantizar la defensa jurídica son suficientes y la gran mayoría piensa que funciona mal, está anticuada y es ininteligible, los libros de Dickens siguen contando la verdad: nuestro mundo no ha sabido mantenerse a flote porque no ha sabido ser ni solidario, ni ecuánime, ni flexible, y al final se ha quedado sin respuestas. En junio de 1865, Dickens viajaba en un tren que sufrió un accidente terrible cuando cruzaba un puente en obras. Los siete vagones que precedían al suyo se despeñaron por un precipicio y él pasó horas atendiendo a los heridos hasta que llegaron las ambulancias y pudo ocuparse de regresar a su asiento y recuperar el manuscrito, aún sin acabar, de su penúltima novela, Nuestro común amigo. No hay que tener una gran imaginación para ver en esa escena una metáfora de esta Europa que hoy descarrila poco a poco, primero Grecia, luego Irlanda, después Portugal... Tal vez el derrumbe se detenga a tiempo, y los que nos conducen a la catástrofe recuperen el sentido común igual que lo hizo el tacaño señor Scrooge en Un cuento de Navidad, que al ver el negro porvenir que le anunciaban los espíritus del Pasado, el Presente y el Futuro, donde podía verse una tumba con su nombre y sin ninguna flor encima, supo cambiar a tiempo y convertirse en un hombre generoso. Es una parábola que, hoy más que nunca, merece la pena no olvidar.
(Fuente: El País, 07-02-2012)

Charles Dickens (1812-1870), hijo de un burócrata derrochador que fue encarcelado por deudas, y nieto de criados, vivió una dura infancia en la que llegó incluso a jornadas de trabajo manual. Empezó su juventud como periodista de tribunales. Más tarde desarrolló obras de estampas de costumbres de espléndida vivacidad: sus obras son como fotografias literarias y él nos hace ver como nadie las maneras, los gestos, y los dichos de la sociedad en que vivió.
La época a la que pertenece la obra de Charles Dickens, Oliver Twist, es la victoriana inglesa que quizá tenga su mayor expresión en la novelística de este autor y Thackeray, entre otros. Es la época de la primera industrialización inglesa: surgen grandes núcleos fabriles, con una población tan numerosa como miserable de trabajadores, sometidos a una explotación que inspiraría muchas de sus reflexiones a Marx y Engels. En especial, el trabajo infantil en las minas y las fábricas quedaría como uno de los episodios más dolorosos en la historia de la laboriosidad humana. Oliver Twist es un excelente reflejo de la sociedad tanto de la sociedad marginal de la época, como de los hombres acomodados.
Esta obra de Dickens fue publicada originalmente como novela por entregas en la revista Bentley's Miscellany entre los años 1837 y 1838. En este último año, se editó toda la novela en un solo volumen.







Oliver Twist es la historia de un pequeño huérfano que vive desde prácticamente su nacimiento una series de vicisitudes y obstáculos para poder subsistir y progresar en la vida. La superación de estas barreras morales y sociales la logra con ingenio y suerte hasta que al final se ve realizado como persona encontrando su sitio en la sociedad que por derecho le correspondía y que le había sido arrebatado desde su nacimiento.



Se han hecho muchas versiones cinematogáficas de la novela inglesa. La última (2005) que se ha llevado a la gran pantalla a manos del director de cine Roman Polanski está muy bien .El trailer del principio es de esta versión.  
La obra de Dickens también se ha llevado al teatro mediante una puesta en escena que mezcla conjuntamente baile, música y literatura llamado Oliver!


Aquí os dejo un resumen en inglés pero que sirve muy bien de muestra de lo que hemos leído. 


miércoles, 14 de enero de 2015

VISITA AL MUSEO DEL ROMANTICISMO : todos somos románticos.


Los alumnos de Literatura Universal de 2º de Bachillerato han visitado el Museo del Romanticismo. Han aprovechado para acercarse a este movimiento literario leyendo "in situ" los mejores versos de Lord Byron, de Goethe, de Chateaubriand, Novalis  o Víctor Hugo , así como fragmentos de Drácula o Frankenstein, sin olvidar, por supuesto a nuestros Coleridge o Keats.  Todo un lujo poder compartir espacio con las clásicas tertulias literarias de la época y sentir, además,  el suicidio de Larra o los versos de Espronceda.
La libertad, que tanto predicaba este movimiento, ha sido el lema de este viaje en el tiempo, por lo que cada uno ha podido expresarse y comprender a su manera este trocito de literatura. 




El salón de baile donde todo podía suceder: desde escuchar los versos más exaltados hasta conocer al dandy más deseado. 






 La música siempre ha acompañado al espíritu romántico,por lo que los pianos adornaban todos los salones. No obstante, este piano vertical es uno de los pocos que se conservan de esta modalidad. 


 Tanto las esculturas como las pinturas muestran el valor exaltado de la pasión y el dolor romántico.



Una de las pinturas que siempre nos acompaña en la visión del suicidio romántico es este cuadro  "Sátira del suicidio romántico"  perteneciente a Leonardo Alenza , (1.807-1.845) pintor romántico español. En esta obra quiso plasmar uno de los pensamientos más característicos de este movimiento cultural donde el suicidio era uno de los ideales románticos. A través de su propia melancolía, el tormento o el dolor, el romántico anhelaba el suicidio con el que su alma inmortal obtendría la felicidad eterna.


 Los alumnos pudieron recitar fragmentos de las principales obras del romanticismo europeo en los salones de este pequeño museo.




 Al final de la visita el jardín recrea un lugar de ensueño, si no fuera por el frío de esta mañana de enero. 






Hasta tuvimos  nuestro Lord Byron particular


¡Una experiencia literaria para repetir!.

domingo, 21 de diciembre de 2014

¡VIVIMOS EL ROMANTICISMO! ¡SOMOS ROMÁNTICOS!


Los alumnos de 2º Bachillerato de LITERATURA UNIVERSAL del IES Joaquín Rodrigo se están preparando para visitar el Museo del Romanticismo en breve. Por ello,cada uno será por un tiempo uno de los escritores más relevantes de este periodo. 


Por ahora es el poeta alemán  Friedrich Leopold von Hardenberg 1772-1801 el primero en presentarse. Tomó el nombre de Novalis de un antiguo título nobiliario de su aristocrática familia. 

La muerte de su prometida, la jovencísima Sophie von Kühn, a causa de la tuberculosis (1797), le sumió en una profunda una crisis espiritual. En sus Himnos a la noche (Hymnen an die Nacht, 1800), colección de poemas en prosa y verso, el poeta exalta la noche, identificada con la muerte, como el paso hacia la «vida verdadera», un renacimiento místico en la persona de Dios donde el reencuentro con su amada sería posible.

También la novela Enrique de Ofterdingen (Heinrich von Ofterdingen) quedó en estado fragmentario, aunque una vez publicada se convirtió en paradigma del romanticismo. El protagonista, un juglar medieval cuya existencia histórica es incierta, aunque se le supone autor del Cantar de los Nibelungos, debe salir al «exterior» para hallar su propia identidad, a través de los lugares comunes literarios del viaje y del enamoramiento. Las preocupaciones románticas que distinguen la novela se resumen en la imagen de la flor azul que el protagonista ve en sueños, y a cuya búsqueda se dedica, símbolo de la esencia del arte como reconciliación entre mundo interior y exterior, es decir, como realización del concepto en lo concreto. El elemento central de la obra son las reflexiones de Novalis sobre la esencia de la poesía y su objeto.

NOVALIS 



YA NOS HA VISITADO TAMBIÉN EL GRAN AUTOR DEL ROMÁNTICISMO ALEMÁN GOETHE ( 1749-1832) en manos de la compañera ESTHER.


 Frecuentó los círculos literarios y artísticos del Sturm und Drang, germen del primer Romanticismo y conoció a Herder, quien lo invitó a descubrir a Homero, Ossian, Shakespeare y la poesía popular.

En 1772 se trasladó a Wetzlar, sede del Tribunal Imperial, donde conoció a Charlotte Buff, prometida de su amigo Kestner, de la cual se prendó. Esta pasión frustrada inspiró su primera novela, Los sufrimientos del joven Werther, obra que causó furor en toda Europa y que constituyó la novela paradigmática del nuevo movimiento que estaba naciendo en Alemania, el Romanticismo.

De vuelta en Frankfurt, escribió algunos dramas teatrales menores e inició la composición de su obra más ambiciosa, Fausto, en la que trabajaría hasta su muerte; en ella, la recreación del mito literario del pacto del sabio con el diablo sirve a una amplia alegoría de la humanidad, en la cual se refleja la transición del autor desde el Romanticismo hasta el personal clasicismo de su última etapa. En 1774, aún en Frankfurt, anunció su compromiso matrimonial con Lili Schönemann, aunque rompió el noviazgo dos años más tarde; tras aceptar el puesto de consejero del duque Carlos Augusto, se trasladó a Weimar, donde estableció definitivamente su residencia.

Empezó entonces una brillante carrera política (llegó a ser ministro de Finanzas en 1782), al tiempo que se interesaba también por la investigación científica. La actividad política y su amistad con una dama de la corte, Charlotte von Stein, influyeron en una nueva evolución literaria que le llevó a escribir obras más clásicas y serenas, abandonando los postulados individualistas y románticos del Sturm und Drang. En esa época empezó a escribir Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1795), novela de formación que influiría notablemente en la literatura alemana posterior.

En 1786 abandonó Weimar y la corte para realizar su sueño de juventud, viajar a Italia, el país donde mejor podía explorar su fascinación por el mundo clásico. De nuevo en Weimar, tras pasar dos años en Roma, siguió al duque en las batallas prusianas contra Francia, experiencia que recogió en Campaña de Francia (1822). Poco después, en 1794, entabló una fecunda amistad con Schiller, con años de rica colaboración entre ambos. Sus obligaciones con el duque cesaron (tan sólo quedó a cargo de la dirección del teatro de Weimar), y se dedicó casi por entero a la literatura y a la redacción de obras científicas.

La muerte de Schiller, en 1805, y una grave enfermedad, hicieron de Goethe un personaje cada vez más encerrado en sí mismo y atento únicamente a su obra. En 1806 se casó con Christiane Vulpius, con la que ya había tenido cinco hijos. En 1808 se publicó Fausto y un año más tarde apareció Las afinidades electivas, novela psicológica sobre la vida conyugal y que se dice inspirada por su amor a Minna Herzlieb. Movido por sus recuerdos, inició su obra más autobiográfica, Poesía y verdad (1811-1831), a la que dedicó los últimos años de su vida, junto con la segunda parte de Fausto.

GOETHE 

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EL SIGUIENTE EN VISITARNOS HA SIDO EL MISMÍSIMO LORD BYRON. Uno de los escritores más versátiles e importantes del Romanticismo inglés. En 1798, al morir su tío abuelo William, quinto barón Byron, heredó el título y las propiedades. Más adelante, en 1822, adoptó el nombre de Noel para recibir una herencia de su suegra. En 1807 se publicó su libro de poemas Horas de ocio; una crítica adversa aparecida en el Edimburgh Review provocó su réplica en verso titulada Bardos ingleses y críticos escoceses (1809). En 1809 ocupó un escaño en la Cámara de los Lores y emprendió un viaje de dos años por España, Portugal y Grecia. La publicación en 1812 de los dos primeros cantos de Childe Harold, poema que narra sus viajes por Europa, le llevó a la fama. El héroe del poema, Childe Harold, fue el primer ejemplo de lo que llegaría a conocerse como el héroe byroniano: un joven de emociones tormentosas que rechaza la humanidad y vaga por la vida bajo el peso de un sentimiento de culpa causado por misteriosos pecados del pasado. Este héroe byroniano, inspirado en la vida y personalidad del autor, es el mismo estereotipo que se repetiría en sus poemas narrativos de los dos años siguientes, El infiel (1813), La novia de Abydos (1813), El corsario (1814) y Lara (1814). En 1815, año en que publicó Melodías hebreas, se casó con Anna Isabella Milbanke, que tras dar a luz a la única hija legítima del poeta, Augusta Ada, le abandonó. En 1816, acordó la separación legal de su esposa. Los rumores sobre sus relaciones incestuosas con su hermanastra Augusta y las dudas sobre su cordura provocaron su ostracismo social. Amargado profundamente, Byron abandonó Inglaterra en 1816 y nunca volvió. En Génova vivió con los Shelley y Claire Clairmont, escribió el tercer canto de Childe Harold y el poema narrativo El prisionero de Chillon (1816). De 1816 a 1819 estableció su residencia en Venecia, donde escribió el drama en verso Manfred (1817), que originó su correspondencia con Goethe, los dos primeros cantos de Don Juan (1818-1819) y el cuarto y último canto de Childe Harold (1818).  Durante dos años viajó por Italia .

 Al enterarse de las noticias de la rebelión de los griegos contra los turcos, haciendo caso omiso de su débil condición física, se unió a los insurgentes en julio de 1823 en Missolonghi. No sólo reclutó un regimiento para la causa de la independencia griega sino que contribuyó con grandes sumas de dinero. Los griegos le nombraron Comandante en jefe de sus fuerzas en enero de 1824. Murió de fiebre en Missolonghi, tres meses después sin participar en ningún combate importante.

Aquí vemos como nuestro compañero DARÍO  encarna su papel de LORD BYRON. 


jueves, 11 de diciembre de 2014

SAMUEL TAYLOR COLERIDGE


Samuel Taylor Coleridge fue un poeta, crítico y filósofo inglés, quien fue, junto con su amigo William Wordsworth, uno de los fundadores del Romanticismo en Inglaterra y uno de los llamados "poetas de los lagos".

Sus obras más conocidas son, posiblemente, La balada del viejo marinero y Kublai Khan, así como su obra en prosa Biographia Literaria.




Poeta y filósofo inglés nacido en Ottery St. Mary, en 1772.
Recibió una estricta educación primaria en un internado londinense y posteriormente fue matriculado en el "Jesus College" de la Universidad de Cambridge.
Suspendió los estudios universitarios y se relacionó  con poetas importantes como Southey y Lowell, de cuya amistad nacieron sus primeras publicaciones "La caída de Robespierre"  en 1794 y "Poemas misceláneos" en 1796.
En 1798 escribió con William Wordsworth  "Las baladas líricas", obra que marcó el comienzo del  movimiento romántico inglés.
Su interés por la teoría de Kant lo llevó hasta Alemania donde profundizó sus conocimientos filosóficos. De regreso a Londres en 1800, tradujo algunos poetas y dramaturgos alemanes.
Olvidado por su familia y aquejado de múltiples dolencias, se refugió en casa de un amigo, donde produjo entre otras obras,  "Biografía literaria" en 1817, "Hojas sibilinas" 1818 y "Ayudas para la reflexión" en 1825.
Falleció en Londres en julio de 1834.



KUBLA KHAN O LA VISIÓN DE UN SUEÑO



En Xanadú, Kubla Khan
mandó que levantaran su cúpula señera:
allí donde discurre Alfa, el río sagrado,
por cavernas que nunca ha sondeado el hombre,
hacia una mar que el sol no alcanza nunca.
Dos veces cinco millas de tierra muy feraz
ciñeron de altas torres y murallas:
y había allí jardines con brillo de arroyuelos,
donde, abundoso, el árbol de incienso florecía,
y bosques viejos como las colinas
cercando los rincones de verde soleado.

¡Oh sima de misterio, que se abría
bajo la verde loma, cruzando entre los cedros!
Era un lugar salvaje, tan sacro y hechizado
como el que frecuentara, bajo menguante luna,
una mujer, gimiendo de amor por un espíritu.
Y del abismo hirviente y con fragores
sin fin, cual si la tierra jadeara,
hízose que brotara un agua caudalosa,
entre cuyo manar veloz e intermitente
se enlazaban fragmentos enormes, a manera
de granizo o de mieses que el trillador separa:
y en medio de las rocas danzantes, para siempre,
lanzóse el sacro río.
Cinco millas de sierpe, como en un laberinto,
siguió el sagrado río por valles y collados,
hacia aquellas cavernas que no ha medido el hombre,
y hundióse con fragor en una mar sin vida:
y en medio del estruendo, oyó Kubla, lejanas,
las voces de otros tiempos, augurio de la guerra.

La sombra de la cúpula deliciosa flotaba
encima de las ondas,
y allí se oía aquel rumor mezclado
del agua y las cavernas.
¡Oh, singular, maravillosa fábrica:
sobre heladas cavernas la cúpula de sol!

Un día, en mis ensueños,
una joven con un salterio aparecía
llegaba de Abisinia esa doncella
y pulsaba el salterio;
cantando las montañas de Aboré.
Si revivir lograra en mis entrañas
su música y su canto,
tal fuera mi delicia,
que con la melodía potente y sostenida
alzaría en el aire aquella cúpula,
la cúpula de sol y las cuevas de hielo.
Y cuantos me escucharan las verían
y todos clamarían: «¡Deteneos!
¡Ved sus ojos de llama y su cabello loco!
Tres círculos trazad en torno suyo
y los ojos cerrad con miedo sacro,
pues se nutrió con néctar de las flores
y la leche probó del Paraíso».



BORGES Y COLERIDGE


Jorge Luis Borges  retratado por Luis de Bairos Moura


El escritor argentino Jorge Luis Borges en su obra, Otras inquisiciones, nos cuenta el extraño proceso de creación del poema Kubla Khan por Coleridge.


Página 211 de Otras inquisiciones de Borges, con anotación de Julio Cortázar

"EL SUEÑO DE COLERIDGE"

...El fragmento lírico Kubla Khan (cincuenta y tantos versos rimados e irregulares, de prosodia exquisita) fue soñado por el poeta inglés Samuel Taylor Coleridge, en uno de los días del verano de 1797.


Manuscrito del poema Kubla Khan

Coleridge escribe que se había retirado a una granja en el confín de Exmoor; una indisposición lo obligó a tomar un hipnótico; el sueño lo venció momentos después de la lectura de un pasaje de Purchas, que refiere la edificación de un palacio por Kublai Khan, el emperador cuya fama occidental labró Marco Polo. En el sueño de Coleridge, el texto casualmente leído procedió a germinar y a multiplicarse; el hombre que dormía intuyó una serie de imágenes visuales y, simplemente, de palabras que las manifestaban; al cabo de unas horas se despertó, con la certidumbre de haber compuesto, o recibido, un poema de unos trescientos versos. Los recordaba con singular claridad y pudo transcribir el fragmento que perdura en sus obras. Una visita inesperada lo interrumpió y le fue imposible, después, recordar el resto. "Descubrí, con no pequeña sorpresa y mortificación -cuenta Coleridge- que si bien retenía de un modo vago la forma general de la visión, todo los demás, salvo unas ocho o diez líneas sueltas, había desaparecido como las imágenes en la superficie de un río, en el que se arroja una piedra, pero, ay de mí, sin la ulterior restauración de estas últimas."...



La fuente del Rio Sagrado por Albert Goodwin

...El poeta soñó en 1797 (otros entienden que en 1798) y publicó su relación del sueño en 1816, a manera de glosa o justificación del poema inconcluso. Veinte años después, apareció en París, fragmentariamente, la primera versión occidental de una de esas historias universales en que la literatura persa es tan rica, el Compendio de historias de Rashid el-Din, que data del siglo XIV. En una página se lee: "Al este de Shang-tu, Kublai Khan erigió un palacio, según un plano que había visto en un sueño y que guardaba en la memoria." Quien esto escribió era visir de Ghazan Mahmud, que descendía de Kublai.

Un emperador mogol, en el siglo XIII, sueña un palacio y lo edifica conforme a la visión; en el siglo XVIII, un poeta inglés que no pudo saber que esa fábrica se derivó de un sueño, sueña un poema sobre el palacio. Confrontadas con esta simetría, que trabaja con almas de hombres que duermen y abarca continentes y siglos, nada o muy poco son, me parece, las levitaciones, resurrecciones y apariciones de los libros piadosos...





Kublai Khan en una expedición de caza


ALGUNAS CURIOSIDADES

EL EMPERADOR KUBLAI KHAN


Kublai Khan


El Kubla Khan o La Visión de un sueño, fragmento es un poema que recibe su nombre por el emperador mongol y chino Kublai Khan, nieto de Gengis Khan, perteneciente a la dinastía Yuan.
El primer verso del poema cita el nombre de Xanadu, el magnífico palacio construído por el emperador Kublai Khan.




ROMANTICISMO EN EUROPA.






ROMANTICISMO EN EUROPA.


Fue un movimiento espiritual y artistico que prevaleció en la cultura entre fines del siglo XVIII y finales del XIX. Fue una reacción frente al racionalismo y al clasicismo, filosóficamente supone una nueva valoración de la conciencia, en la que el sentimiento tiene un lugar preponderante: éste inspira una visión trágica de una realidad inalcanzable, una aguda percepción individual de la naturaleza y sobre todo una fuerte pasión por la libertad. La conciencia individual se prolonga en la colectiva por medio del nacionalismo o populismo.









Muchos son los factores necesarios de investigar para configurar el verdadero origen del romanticismo en Europa: reacción europea contra la invasión napoleónica; conciencia patriótica ante la posibilidad de tal invasión: Italia contra Austria, etc. Más que tendencia literaria o artística, el Romanticismo es un concepto de vida distinto que se gestó en Europa dentro de los márgenes del siglo XVIII, más o menos en el año 1835, y que no tuvo más de veinte años de duración.

El Romanticismo no tiene un lugar exacto de origen pero, se sabe que se manifestó con más fuerza en Europa, por diversas teorías como: la reacción europea contra la invasión napoleónica; conciencia patriótica ante la posibilidad de tal invasión: Italia contra Austria, etc. Esta se desarrolló al inicio del siglo XVIII, más o menos en el año 1835, sin embargo este no duro más de 20 años.

· La primera a fines del siglo XVIII

Además se considera esto, ya que en Alemania e Inglaterra, hubo un gran impulso de este movimiento, dado que se crearon escuelas en Alemania:

  los hermanos Federico y Guillermo Schlegel y después  Wilhelm, Lessing, Herder, Goethe y Schiller, entre otros.

Por otra parte en Inglaterra no hubo escuelas, sin embargo se encontró la participación de Wordsworth, Claridge y Southey, y el de Walter Scott, Lord Byron y Shelley como grandes literarios y ejemplos a seguir.

En Francia se desarrolló en dos períodos: en 1827 por Chateaubriand, Lamartine, Vigny y M. Stael, y en 1830, representado por Víctor Hugo, Balzac, Baudelaire, Flaubert, Leconte de Lisle, Alejandro Dumas, etc.





El Romanticismo estuvo conformado por 3 grandes grupos:
          - el lenguaje romántico,
           - el arte romántico y
           - la música romántica.

El lenguaje romántico británico fue el primero en aparecer con las características de la novela gótica y de las narraciones sentimentales. Los primeros británicos que fueron poetas románticos fueron llamados lakistas.

Sin embargo en Francia también surgió el movimiento, pero donde alcanzó su máxima desarrollo fue en Alemania. Esta se dividió en dos grandes y únicas corrientes: una tradicionalista y conservadora, y otra rebelde e individualista. Se puede decir que fue en Alemania donde se desarrollo más el romanticismo.
Fue aquí donde el arte tuvo su mayor apogeo ya que los artistas más importantes como: Goya, Turner, Constable entre otros. Emplearon una técnica diferente de hacer sus obras ya que a diferencia de los tiempos pasados, estos demostraban libertad y en algunos casos nacionalismo.






Finalmente en lo musical aparece la música de Cámara y el Concierto Sinfónico que traduce los estados de ánimo del creador. El piano se torna una parte muy importe de la música, y en las orquestas se manifiestan toda la pasión del artista. La voz juega un rol fundamental y comienza la aceptación por la variedad de tonalidades y armonías.


ROMANTICISMO INGLES:

Inglaterra es uno de los países donde más profundamente cuajó el movimiento romántico. Siendo, además, el país donde nació y se desarrolló con más prontitud la moderna civilización industrial, el romanticismo inglés asumió con fuerza una rebeldía hacia esa nueva sociedad industrial y burguesa, y buscó la evasión a través del paisaje rural, del pasado histórico y de los destinos exóticos. El industrialismo y la vida burguesa, de aparición temprana en Gran Bretaña, actuaron así como excusa perfecta para que los espíritus románticos de la época acogieran de buena gana esta corriente literaria y filosófica venida de Alemania. Asimismo, el romanticismo inglés hizo suyo un lenguaje literario que puso sus bases en el sentimiento, en lo subjetivo, en lo irracional y en la más absoluta libertad del artista a la hora de crear.

Fueron dos los campos en los que más claramente se expresaron los literatos románticos de Inglaterra: la poesía y la novela histórica.

LORD BYRON:



Poeta inglés, uno de los escritores más versátiles e importantes del Romanticismo. Nació en Londres el 22 de enero de 1788 y estudió en el colegio de Harrow y la Universidad de Cambridge. En 1798, al morir su tío abuelo William, quinto barón Byron, heredó el título y las propiedades. Más adelante, en 1822, adoptó el nombre de Noel para recibir una herencia de su suegra. En 1807 se publicó su libro de poemas Horas de ocio; una crítica adversa aparecida en el Edimburgh Review provocó su réplica en verso titulada Bardos ingleses y críticos escoceses (1809).

En 1809 ocupó un escaño en la Cámara de los Lores y emprendió un viaje de dos años por España, Portugal y Grecia. La publicación en 1812 de los dos primeros cantos de Childe Harold, poema que narra sus viajes por Europa, le llevó a la fama. El héroe del poema, Childe Harold, fue el primer ejemplo de lo que llegaría a conocerse como el héroe byroniano: un joven de emociones tormentosas que rechaza la humanidad y vaga por la vida bajo el peso de un sentimiento de culpa causado por misteriosos pecados del pasado. Este héroe byroniano, inspirado en la vida y personalidad del autor, es el mismo estereotipo que se repetiría en sus poemas narrativos de los dos años siguientes, El infiel (1813), La novia de Abydos (1813), El corsario (1814) y Lara (1814). En 1815, año en que publicó Melodías hebreas, se casó con Anna Isabella Milbanke, que tras dar a luz a la única hija legítima del poeta, Augusta Ada, le abandonó. En 1816, acordó la separación legal de su esposa. Los rumores sobre sus relaciones incestuosas con su hermanastra Augusta y las dudas sobre su cordura provocaron su ostracismo social. Amargado profundamente, Byron abandonó Inglaterra en 1816 y nunca volvió. En Génova vivió con los Shelley y Claire Clairmont, escribió el tercer canto de Childe Harold y el poema narrativo El prisionero de Chillon (1816). De 1816 a 1819 estableció su residencia en Venecia, donde escribió el drama en verso Manfred (1817), que originó su correspondencia con Goethe, los dos primeros cantos de Don Juan (1818-1819) y el cuarto y último canto de Childe Harold (1818). También escribió allí Beppo (1818), un poema satírico escrito en octava rima (estrofa de ocho versos de once o doce sílabas), el mismo estilo que escogió y desarrolló por completo en Don Juan. Durante dos años viajó por Italia hasta que en 1821 se instaló en Pisa. Allí escribió los dramas en verso Caín y Sardanápalo y los poemas narrativos Mazeppa y La isla. En 1822 fundó en Pisa la revista The Liberal con los poetas Percy Bysshe Shelley y Leigh Hunt, pero la muerte de Shelley aquel mismo año y una pelea con Hunt puso fin a esta empresa cuando sólo habían publicado tres ejemplares. También entabló una polémica literaria con el poeta Robert Southey, que había atacado su Don Juan en el prefacio de su libro Una visión del juicio final. En su respuesta, Byron mostró su habilidad como satírico componiendo un devastador ataque, en el estilo de Una visión del juicio final, al elogio que Southey escribió a la muerte de Jorge III. Don Juan, poema heroicoburlesco de 16 cantos, supone una sátira brillante sobre la sociedad inglesa de la época. Considerada por muchos como su mejor obra, la terminó en 1823. Al enterarse de las noticias de la rebelión de los griegos contra los turcos, haciendo caso omiso de su débil condición física, se unió a los insurgentes en julio de 1823 en Missolonghi. No sólo reclutó un regimiento para la causa de la independencia griega sino que contribuyó con grandes sumas de dinero. Los griegos le nombraron Comandante en jefe de sus fuerzas en enero de 1824. Murió de fiebre en Missolonghi, tres meses después sin participar en ningún combate importante.

Como confirmación de su atracción y simpatía por los liberales españoles y la causa de los patriotas hispanoamericanos, se puede recordar que puso el nombre de "Bolívar" a su barco. No es de extrañar que en la España del absolutismo de Fernando VII y en una América hispana que luchaba por su emancipación, la vida y obra de Byron actuaran como acicate y modelo. El español Alcalá Galiano lo convierte en un héroe y el argentino José Marmol inicia sus poemas con epígrafes de Byron. También se encuentran sus influencias en el puertorriqueño Eugenio Mª de Hostos y en el colombiano Rafael Pombo. Hasta Gertrudis Gómez de Avellaneda, nacida en Cuba, prefirió seguir esta poesía romántica antes del modelo valorado en la época de Cecilia Böhl de Faber. Incluso la rima de Gustavo Adolfo Bécquer 'Tu pupila es azul' sigue desarrollando temas byronianos.



Percy Shelley (1792-1822):



amigo y compañero de viajes de Lord Byron, abandonó esposa y patria para recorrer Europa y murió ahogado en un naufragio. Escribió extensas obras entre dramáticas y poéticas, como Prometeo desatado (1820), en la que expresa su fe en la humanidad. Sus poemas líricos, más breves, como la Oda al viento del Oeste, destacan por su musicalidad y abundantes metáforas.












Quizá el mejor poeta de los tres sea :



John Keats (1795-1821):
muerto muy joven de tuberculosis, tras un amor desgraciado. Escribió largos poemas narrativos, como Endymion, un homenaje a la cultura griega, pero su fama se debe a sus poemas breves, como sus extraordinarios sonetos o sus grandes odas. En ellos reflexiona sobre la condición humana, el tiempo y el arte, dando rienda suelta a sus sentimientos.

Coleriadge al que le dedicamos una entrada completa.




En narrativa destaca Walter Scott, creador del género de novela histórica moderna con sus ficciones sobre la Edad Media inglesa, o las novelas góticas El monje de Lewis o Melmoth el Errabundo, de Charles Maturin.

Walter Scott (1771-1832) es su creador. Sus novelas, ambientadas en la Edad Media principalmente, tienen un tono rebelde y nacionalista. Tuvieron gran éxito y fueron imitadas en toda Europa. Sus personajes y héroes no están idealizados, sino que son presentados con realismo en episodios y situaciones de la vida diaria.
De las numerosas novelas que escribió destacan Ivanhoe y Quintin Durward, cuyos protagonistas, muy del gusto romántico, luchan contra la tiranía o la opresión.


ROMANTICISMO ALEMAN:

Alemania se encontraba en una circunstancia difícil cuando las ideas románticas comienzan a impregnar Europa. Sin embargo, en un gran esfuerzo de reunificación,
Alemania consiguió hacer suyo el concepto de Romanticismo, al cual unió de manera indisoluble la idea de lo Sublime. Beethoven, Goethe, Fiedrich o Kant forman la élite intelectual cuya huella se ha vuelto indeleble en el patrimonio cultural de la Humanidad. Pero antes de esto hubo que superar la división del poder que existía en los diversos estados alemanes. Tras la decadencia imperial, los palatinados, condados, principados, etc. que constituían el territorio alemán se habían enfrentado entre sí, enarbolando las banderas católica o protestante. Las diferencias sociales y religiosas habían constituido un fortísimo freno cultural, que sólo fue superado en la Corte de Rodolfo II en Praga. Frente a la división, una corriente unitaria se extendió por todo el territorio y la teoría nacionalista cobró forma. El estudio de la historia nacional, del imperio, cuyas raíces se buscaban en la mismísima Roma, constituyó la base de la unión. La historia y el arte nacional alemanes fueron de esa forma un factor prioritario.


CARACTERISTICAS:

El Romanticismo alemán es el grado más alto que alcanzó el Romanticismo en alguna región del mundo y es a la vez manifestación espiritual (geist) del pueblo alemán y la región pangermánica. En el romanticismo alemán —como en el romanticismo en general— prima el sentimiento sobre la racionalidad y la técnica. El espíritu y el sentido de la vida a través de la libertad sentaron a fines del siglo XVIII las bases del arte alemán.

Goethe es la piedra fundacional del romanticismo alemán y uno de los grandes genios de la literatura universal. Sus primeras obras están vinculadas al movimiento Sturn und Drang. Tras un viaje a Italia, sin embargo, adoptó un estilo más clásico, sin renunciar a los temas románticos. Junto a Friedrich Schiller y el grupo llamado "los románticos alemanes" (Novalis, Hoffmann y Friedrich Hölderlin) formaron una corriente mística y centrada en las bases históricas (Geschichte) del pueblo (volk) opuesta al estratificado ideal francés.


La gran obra de este período es a todas luces el Fausto de Goethe; largo y complejo poema dramático de tema filosófico, publicado en dos partes. En él se reflexiona sobre el destino humano a través de la historia del protagonista, que vende su alma al diablo a cambio de la sabiduría y la juventud. Fausto es, en la intención del poeta, símbolo de la humanidad, que yerra cuando actúa, pero que debe actuar para hallar la salvación. El Fausto es llamado (con cierta anticipación contextual, casi como una profecía) la primera tragedia universal de la modernidad.

En la segunda etapa del romanticismo alemán se producen los mayores clásicos universales, presentes mayormente en cuentos infantiles. Clave en esto serían los hermanos Grimm, Wilhelm y E.T.A. Hoffmann que producirían creaciones tales como Cascanueces, El lobo y las siete cabritas, los músicos de Bremen, Blancanieves y los siete enanitos, y La Cenicienta entre otros.
 En la poesía el romanticismo tendrá un gran impulso también, pero en el teatro prepara las bases para una revolución en ese género artístico. Será Georg Büchner con La muerte de Dalton y Woyzeck influenció notablemente a Bertolt Brecht para llevar el romanticismo y la utopía política fusionados en la técnica teatral a través de su teatro dialéctico.

ROMANTICISMO FRANCES:



El movimiento romántico había nacido en Alemania en los albores del siglo XVIII, y había encontrado en Inglaterra un lugar propicio para una temprana expansión. La Europa continental tardó algo más en abrir los brazos a esta nueva doctrina filosófica y artística, pero finalmente la recibió con los brazos abiertos.

En Francia, en particular, el romanticismo tuvo su pequeña etapa de apogeo durante la restauración. Y si bien en el caso inglés el romanticismo se erigió como la gran oposición del mundo industrial y burgués, en Francia, algo menos industrializada, el enemigo fue el clasicismo y el exacerbado racionalismo filosófico de la Ilustración.

El romanticismo francés vivió durante muchos años en un discreto segundo plano. La tormentosa vida política del país desde la Revolución hasta la Restauración centró el esfuerzo de los grandes literatos del país en la filosofía y en la política, y casi nadie cuestionó el clasicismo promulgado por la Ilustración. Si bien en un pensador eminentemente ilustrado, como Jean Jacques Rousseu, se encuentran ya los primeros gérmenes del romanticismo francés.



Más adelante, François René de Chateaubriand escribió obras como Atala, o El genio del cristianismo, aportando novedades a la literatura francesa como el exotismo y cierto misticismo religioso. Un aporte de mayor importancia fue el de Madame de Staël, obligada por Napoleón a vivir en Alemania, y entusiasmada por la corriente romántica de aquel país. Resumió sus gustos por la literatura alemana en su obra De l’Allemagne, de 1810, que tendría una importante influencia posterior.

El primer poeta francés puramente romántico fue Alphonse de Lamartine, que en sus Meditaciones poéticas evidencia ya un estilo de enorme influencia alemana. Atacado por la crítica y por la Academia, Francia vivió durante un tiempo una auténtica batalla entre el estilo clásico “oficial” y la nueva tendencia romántica. Víctor Hugo fue el siguiente autor en reivindicar el nuevo estilo, ya en sus tempranas Odas, que recibieron por primera vez una magnífica recepción crítica.
El romanticismo ganó la batalla gracias al posicionamiento de muchos jóvenes autores, a veces gustosos de nuevo estilo, otras veces simplemente defensores de la independencia y la libertad de los artistas, como Sainte-Beuve, Théophile Gautier y Alfred de Musset.


VICTOR HUGO:




(Besançon, Francia, 1802 - París, 1885) Escritor francés. La infancia de Victor Hugo transcurrió en Besançon, salvo dos años (1811-1812) en que residió con su familia en Madrid, donde su padre había sido nombrado comandante general. De temprana vocación literaria, ya en 1816 escribió en un cuaderno escolar: «Quiero ser Chateaubriand o nada».

En 1819 destacó en los Juegos Florales de Toulouse y fundó el Conservateur littéraire, junto con sus hermanos Abel y Eugène, pero su verdadera introducción en el mundo literario se produjo en 1822, con su primera obra poética: Odas y poesías diversas. En el prefacio de su drama Cromwell (1827) proclamó el principio de la «libertad en el arte», y definió su tiempo a partir del conflicto entre la tendencia espiritual y el apresamiento en lo carnal del hombre.

Pronto considerado como el jefe de filas del Romanticismo, el virtuosismo de Victor Hugo se puso de manifiesto en Las Orientales (1829), que satisfizo el gusto de sus contemporáneos por el exotismo oriental. La censura de Marion Delorme retrasó su aparición en la escena teatral hasta el estreno de Hernani (1830), obra maestra que triunfó en la Comédie Française.
En 1830 inició una fase de singular fecundidad literaria, en la cual destacaron, además de distintos libros de poesía, su primera gran novela, Nuestra Señora de París, y el drama Ruy Blas. En 1841 ingresó en la Academia Francesa pero, desanimado por el rotundo fracaso de Los burgraves, abandonó el teatro en 1843. La muerte de su hija Léopoldine, acaecida mientras él estaba de viaje, sumada al desengaño por la traición de su esposa con su amigo Sainte-Beuve, lo sumieron en una honda crisis.
Entregado a una actividad política cada vez más intensa, Victor Hugo fue nombrado par de Francia en 1845. Pese a presentarse a las elecciones de 1848 en apoyo de la candidatura de Luis Napoleón Bonaparte, sus discursos sobre la miseria, los asuntos de Roma y la ley Falloux anticiparon su ruptura con el Partido Conservador. El 17 de julio de 1851 denunció las ambiciones dictatoriales de Luis Napoleón y, tras el golpe de Estado, huyó a Bélgica. Si bien es cierto que no publicó ninguna obra entre 1843 y 1851, concibió su novela Los miserables y compuso numerosos poemas que aparecieron posteriormente.
En 1852 se instaló, con su familia, en Jersey (Reino Unido), de donde pasó en 1856 a Guernesey. Allí permaneció, en su propiedad de Hauteville-House, hasta 1870. Republicano convencido, denunció sin tregua los vicios del régimen conservador de su país y en 1859 rechazó la amnistía que le ofrecía Napoleón III.


  ROMANTICISMO ITALIANO

El Romanticismo en Italia apareció en a principios del siglo XIX, luego que se expandiera desde Alemania. Este movimiento tuvo en Italia dos peculiaridades que no se presentaron en otros países las cuales fueron: la presencia de un tono clasicista que marcaba notablemente novedades muy formales, y el fuerte sentimiento nacionalista y patriótico que es una gran característica que se ha presentado a lo largo de la historia de esta nación.
Literatura Italiana: Italia es donde sucedió la creación del Romanticismo. La sensibilidad romántica proporciona un proceso de unión nacional, llamado II Risorgimento, que se consolidó en 1870.
Los principales autores de las obras que influyeron en la literatura italiana son:
Ugo Foscolo, Alessandro Manzoni, Giacomo Leopardi.

ROMANTICISMO ESPAÑOL:

El romanticismo es un movimiento que abarco los mas diversos sectores culturales de la vida europea. Es producto de una profunda crisis de base social y política. Se expandió por toda Europa llegando a países como España, pero como en muchas otras naciones, este movimiento, catalogado como el PRE- ROMANTICISMO no tuvo aceptación siendo rechazado.

Se dice que antes del romanticismo español hubo un PRE-romanticismo. El cual se localiza a mediados del siglo XVIII. En esta etapa se pueden encontrar obras cuyo contenido señalan algunos rasgos románticos como: tono melancólico, subjetividad, espontaneidad, expresiones de vivencias propias y personales, etc.

El romanticismo penetra en España por algunos sucesos culturales habidos en Andalucía y Cataluña y otros puntos de España. Muchos PRE-románticos fueron exiliados por sus ideologías, esto dio paso a que el romanticismo fuera más conocido. Estos exiliados regresaron cuando el romanticismo fue impuesto totalmente en España.
Representantes Españoles

Los principales representantes del romanticismo en España son Gustavo Adolfo Becquer, Ángel de Saavedra o Duque de Rivas (1791-1865), Manuel Bretón de los Herreros (1796-1873), José Zorrilla y Moral (1817-1893), José de Espronceda (1808-1842).



GUSTAVO ADOLFO BECQUER.




Gustavo Adolfo Domínguez Bécquer nació en Sevilla el 17 de febrero de 1836 y murió el 22 de diciembre de 1870. Su verdadero nombre era Gustavo Claudio Domínguez Bastida. La inspiradora de las "Rimas" fue Elisa Guillén con la que vivió una apasionada historia de amor desde 1858 hasta 1861, fecha en la que ella le abandonó. En sus Rimas, nos muestra un romanticismo contenido e intimista, en el que las emociones se condensan en símbolos y el lenguaje adopta una apariencia de naturalidad y sencillez. La musicalidad y el ritmo de las composiciones de Bécquer son notas precursoras del movimiento modernista. Las rimas de Bécquer están producidas en su mayor parte por una serie de estados de ánimo motivados de manera muy romántica por los distintos grados de su pasión amorosa y por su espíritu inquieto para la idea de saber plasmar esos sentimientos para que se convierta en poesía.

Los principales temas tratados son:
• El oriental y exótico.
• La muerte y la vida de ultratumba.
• El embrujamiento y la hechicería.
• El tema religioso.
• Las inspiradas en el Romancero.
• Las de tendencia animista.






 
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