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miércoles, 14 de diciembre de 2016
MITO DEL DON JUAN LITERARIO EN EUROPA
DON JUAN
La figura del Don Juan, creada por Tirso de Molina en El burlador de Sevilla y recreada por José Zorrilla en el siglo XIX en su Don Juan Tenorio ha sido una de las aportaciones más productivas de la literatura española a la cultura europea: una opera, el Don Giovanni de Mozart, un poema sinfónico de Richard Strauss, el Don Juan de Molière o el de Lord Byron son muestra suficiente de la influencia que este personaje ha tenido a lo largo del tiempo en todos los campos de la creación.
El Don Juan, el burlador, debía de existir ya en el imaginario popular antes de cobrar cuerpo literario y su pervivencia como mito se debe en realidad a un talante moralizador y profundamente católico que pretende mantener dentro del orden establecido la vida y el pensamiento del pueblo. Lo que representa Don Juan es la ruptura absoluta de todas las normas y reglas preestablecidas. Ni la moral de la iglesia ni la justicia de los hombres tienen valor alguno, únicamente la vida como juego y disfrute tiene sentido. Ese es posiblemente uno de los sueños más antiguos del ser humano: una vida vivida en absoluta libertad, y esa es la mayor pesadilla imaginable para la rígida mentalidad de la España de la Contrarreforma. El burlador de Sevilla acaba trágicamente con un Don Juan abrasado por el fuego del infierno, el Don Juan de Zorrilla muere tras arrepentirse, redimido por el amor. Su conducta ha sido errónea y es justamente castigada. Ese desenlace, curiosamente, ha sido olvidado en la trasposición del mito a la realidad: hoy "ser un Don Juan" es un halago, el mayor elogio que se le puede hacer a un "macho". Si un hombre recibe tal calificativo tenemos que entender que, en primer lugar, una de sus principales ocupaciones es la de seducir mujeres, y en segundo lugar, que además las mujeres caen literalmente rendidas a sus pies. Un par de versos conocidos por casi todo el mundo y esa idea básica del hombre capaz de seducir a cualquier mujer, incluyendo a una monja, es todo lo que ha quedado del Don Juan. ¿Qué motivos han llevado a una simplificación tan radical de un personaje literario lleno en sus orígenes de matices y contradicciones morales?
Es cierto que es tradición el representar el Don Juan Tenorio de Zorrilla en muchos teatros españoles durante la festividad de Todos los Santos el día 1 de noviembre, y que es seguramente una de las obras literarias que cualquier español conoce, al margen de su nivel cultural o condición social ( conoce el nombre y en muchas ocasiones el argumento, lo que no quiere decir que la haya leído); sin embargo, al menos desde mi punto de vista, la frivolización del mito ha hecho olvidar el trascendente retrato que Tirso de Molina hizo de la condición humana mediante ese personaje contradictorio que, empujado por su absoluto egoismo, enfrenta duramente la esencia del instinto con las creencias religiosas, normas de conducta y leyes, a menudo absurdas, con que el hombre civilizado ha intentado someter ese instinto a lo largo de los siglos.
DON JUAN de Lord Byron
Acercamiento irónico y satírico del poeta romántico Lord Byron a la legendaria figura del mujeriego Don Juan que anteriormente había sido popularizado por Tirso de Molina, Goldoni o Moliere y con posterioridad lo haría por José Zorrilla.
Desarrollado en dieciseis cantos, esta visión (autobiográfica) del conquistador amoroso, presentado por Byron desde una perspectiva netamente romántica y atípica del seductor, está considerado como el mejor trabajo literario del autor inglés.
Leamos unos fragmentos traducidos al español:
Busco un héroe, búsqueda poco frecuente
Cuando cada año y cada mes se inventa uno
hasta que, tras saturar las revistas con su palique
La gente descubre que no era auténtico.
No voy a molestarme a ensalzar a uno de éstos.
Por contra, prefiero a Don Juan, nuestro viejo amigo.
Todos le conocemos en la pantomima enviado
al infierno un poco antes de tiempo
Nació en Sevilla, ciudad magnífica
y famosa por sus naranjas y mujeres.
Quien no la haya visitado tiene mucho que lamentar.
Así reza el proverbio, y convengo en ello.
De todas las ciudades de España no hay otra más hermosa
excepto Cádiz quizá. Enseguida lo veréis.
Los padres de Don Juan vivían junto al río,
ese noble caudal llamado Guadalquivir
Es una pena que doncellas educadas se casen
siempre con personajes carentes de ilustración
o caballeros que, aunque de buena familia y crianza,
sean sordos a la disquisición científica.
Más prefiero no mencionar estas mentalidades,
soy un hombre sencillo y he visto pocas cosas
pero, ¡ah, maridos de damas intelectuales!
decidnos sinceramente, ¿no os han vuelto unos calzonazos?
La verdadera historia de Don Juan.
El Don Juan de Lord Byron, a pesar de ser una obra inconclusa, es una obra que aporta una nueva mirada al personaje: ya no es el rufián, burlador e insensible que Tirso presenta sino un niño, un joven, lo suficientemente bueno como para no irse al infierno. Tenemos a un Don Juan a quien le ocurren diversas desgracias y que logra salir airoso de ellas. Su fama entre las mujeres se basa en sus historias, su atractivo, su sinceridad y nobleza. Sin proponérselo, más de una cae ante sus pies: una mujer casada, la hija de un pirata, una sultana, una emperatriz, una duquesa... De diversas edades pero todas bellamente impresionantes, se ven atraídas ante este joven español que tiene la habilidad de entenderlas (literalmente), apreciarlas y protegerlas. Es un personaje lo bastante inteligente para aprender diversos idiomas, hábil en la batalla y un buen amante.
La obra es bastante larga y muy interesante pero está plagada de sarcasmos, escenas irónicas y burlas que hace el autor a otros personajes de su momento; pero Lord Byron, quien muestra una antítesis de lo que enseñaba Tirso de Molina, sabe cómo explotar las cualidades de su joven Juan. Un personaje quien, sin bien no es malvado, sigue siendo atractivo incluso para los lectores. El ser bueno no le quita su derecho a ser querido tanto por el narrador, las mujeres e incluso a aquel lector que se atreva a enfrentarse al sarcasmo puro de Byron.
Don Juan es un arquetipo del hombre libertino. Sus primeras historias datan de 1630, aunque se especula que su antigüedad es todavía mayor. Muchos autores y compositores se ocuparon de él, entre ellos, Tirso de Molina, Molière, José de Espronceda, Mozart, E.T.A. Hoffmann, Alexander Pushkin y Søren Kierkegaard, por citar solo algunos.
Este giro en el personaje de Don Juan le permite a Lord Byron retratar uno de los mejores Don Juanes de la literatura a través de dieciséis cantos épicos que también conforman su obra maestra.
La figura de Don Juan tiene grandes similitudes con la personalidad de escritores como Giacomo Casanova o el Marqués de Sade, grandes seductores en la literatura y el teatro.
La figura del Don Juan, creada por Tirso de Molina en El burlador de Sevilla y recreada por José Zorrilla en el siglo XIX en su Don Juan Tenorio ha sido una de las aportaciones más productivas de la literatura española a la cultura europea: una opera, el Don Giovanni de Mozart, un poema sinfónico de Richard Strauss, el Don Juan de Molière o el de Lord Byron son muestra suficiente de la influencia que este personaje ha tenido a lo largo del tiempo en todos los campos de la creación.
El Don Juan, el burlador, debía de existir ya en el imaginario popular antes de cobrar cuerpo literario y su pervivencia como mito se debe en realidad a un talante moralizador y profundamente católico que pretende mantener dentro del orden establecido la vida y el pensamiento del pueblo. Lo que representa Don Juan es la ruptura absoluta de todas las normas y reglas preestablecidas. Ni la moral de la iglesia ni la justicia de los hombres tienen valor alguno, únicamente la vida como juego y disfrute tiene sentido. Ese es posiblemente uno de los sueños más antiguos del ser humano: una vida vivida en absoluta libertad, y esa es la mayor pesadilla imaginable para la rígida mentalidad de la España de la Contrarreforma. El burlador de Sevilla acaba trágicamente con un Don Juan abrasado por el fuego del infierno, el Don Juan de Zorrilla muere tras arrepentirse, redimido por el amor. Su conducta ha sido errónea y es justamente castigada. Ese desenlace, curiosamente, ha sido olvidado en la trasposición del mito a la realidad: hoy "ser un Don Juan" es un halago, el mayor elogio que se le puede hacer a un "macho". Si un hombre recibe tal calificativo tenemos que entender que, en primer lugar, una de sus principales ocupaciones es la de seducir mujeres, y en segundo lugar, que además las mujeres caen literalmente rendidas a sus pies. Un par de versos conocidos por casi todo el mundo y esa idea básica del hombre capaz de seducir a cualquier mujer, incluyendo a una monja, es todo lo que ha quedado del Don Juan. ¿Qué motivos han llevado a una simplificación tan radical de un personaje literario lleno en sus orígenes de matices y contradicciones morales?
Es cierto que es tradición el representar el Don Juan Tenorio de Zorrilla en muchos teatros españoles durante la festividad de Todos los Santos el día 1 de noviembre, y que es seguramente una de las obras literarias que cualquier español conoce, al margen de su nivel cultural o condición social ( conoce el nombre y en muchas ocasiones el argumento, lo que no quiere decir que la haya leído); sin embargo, al menos desde mi punto de vista, la frivolización del mito ha hecho olvidar el trascendente retrato que Tirso de Molina hizo de la condición humana mediante ese personaje contradictorio que, empujado por su absoluto egoismo, enfrenta duramente la esencia del instinto con las creencias religiosas, normas de conducta y leyes, a menudo absurdas, con que el hombre civilizado ha intentado someter ese instinto a lo largo de los siglos.
DON JUAN de Lord Byron
Acercamiento irónico y satírico del poeta romántico Lord Byron a la legendaria figura del mujeriego Don Juan que anteriormente había sido popularizado por Tirso de Molina, Goldoni o Moliere y con posterioridad lo haría por José Zorrilla.
Desarrollado en dieciseis cantos, esta visión (autobiográfica) del conquistador amoroso, presentado por Byron desde una perspectiva netamente romántica y atípica del seductor, está considerado como el mejor trabajo literario del autor inglés.
Leamos unos fragmentos traducidos al español:
Busco un héroe, búsqueda poco frecuente
Cuando cada año y cada mes se inventa uno
hasta que, tras saturar las revistas con su palique
La gente descubre que no era auténtico.
No voy a molestarme a ensalzar a uno de éstos.
Por contra, prefiero a Don Juan, nuestro viejo amigo.
Todos le conocemos en la pantomima enviado
al infierno un poco antes de tiempo
Nació en Sevilla, ciudad magnífica
y famosa por sus naranjas y mujeres.
Quien no la haya visitado tiene mucho que lamentar.
Así reza el proverbio, y convengo en ello.
De todas las ciudades de España no hay otra más hermosa
excepto Cádiz quizá. Enseguida lo veréis.
Los padres de Don Juan vivían junto al río,
ese noble caudal llamado Guadalquivir
Es una pena que doncellas educadas se casen
siempre con personajes carentes de ilustración
o caballeros que, aunque de buena familia y crianza,
sean sordos a la disquisición científica.
Más prefiero no mencionar estas mentalidades,
soy un hombre sencillo y he visto pocas cosas
pero, ¡ah, maridos de damas intelectuales!
decidnos sinceramente, ¿no os han vuelto unos calzonazos?
La verdadera historia de Don Juan.
El Don Juan de Lord Byron, a pesar de ser una obra inconclusa, es una obra que aporta una nueva mirada al personaje: ya no es el rufián, burlador e insensible que Tirso presenta sino un niño, un joven, lo suficientemente bueno como para no irse al infierno. Tenemos a un Don Juan a quien le ocurren diversas desgracias y que logra salir airoso de ellas. Su fama entre las mujeres se basa en sus historias, su atractivo, su sinceridad y nobleza. Sin proponérselo, más de una cae ante sus pies: una mujer casada, la hija de un pirata, una sultana, una emperatriz, una duquesa... De diversas edades pero todas bellamente impresionantes, se ven atraídas ante este joven español que tiene la habilidad de entenderlas (literalmente), apreciarlas y protegerlas. Es un personaje lo bastante inteligente para aprender diversos idiomas, hábil en la batalla y un buen amante.
La obra es bastante larga y muy interesante pero está plagada de sarcasmos, escenas irónicas y burlas que hace el autor a otros personajes de su momento; pero Lord Byron, quien muestra una antítesis de lo que enseñaba Tirso de Molina, sabe cómo explotar las cualidades de su joven Juan. Un personaje quien, sin bien no es malvado, sigue siendo atractivo incluso para los lectores. El ser bueno no le quita su derecho a ser querido tanto por el narrador, las mujeres e incluso a aquel lector que se atreva a enfrentarse al sarcasmo puro de Byron.
Don Juan es un arquetipo del hombre libertino. Sus primeras historias datan de 1630, aunque se especula que su antigüedad es todavía mayor. Muchos autores y compositores se ocuparon de él, entre ellos, Tirso de Molina, Molière, José de Espronceda, Mozart, E.T.A. Hoffmann, Alexander Pushkin y Søren Kierkegaard, por citar solo algunos.
Este giro en el personaje de Don Juan le permite a Lord Byron retratar uno de los mejores Don Juanes de la literatura a través de dieciséis cantos épicos que también conforman su obra maestra.
La figura de Don Juan tiene grandes similitudes con la personalidad de escritores como Giacomo Casanova o el Marqués de Sade, grandes seductores en la literatura y el teatro.
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MOLIERE
domingo, 10 de enero de 2016
MOLIERE : el avaro , el enfermo imaginario obras eternas.
EL AVARO DE MOLIERE
El avaro de Moliere es una de las grandes obras del teatro francés, la cual marcó una etapa dentro del teatro barroco. Es la historia de un personaje que muestra el lado más mezquino y egoísta de las personas, donde lo material supera ampliamente a todo el resto de sus sentimientos.
( Información sacada de http://www.swingalia.com/)
El avaro de Moliere fue escrito por el poeta francés Jean Baptiste Poquelin (Moliere) en el siglo XVII, transformándose en uno de los clásicos de la literatura universal barroca.
La primera publicación fue en el año 1668 y su estreno en el teatro sucedió de inmediato con un gran suceso en Francia y toda Europa.
Jean Baptiste Poquelin
El personaje principal de la obra es Harpagón, quien a lo largo de 5 actos escritos en prosa va transitando y mostrando la historia de un hombre con uno de los defectos más importantes de la humanidad, la avaricia.
Harpagón a lo largo de toda la obra de El avaro de Moliere siempre hace mención de ahorrar para el futuro, valorando mucho más al dinero que a él mismo y sus verdaderos intereses que nunca llegan a mostrarse porque nunca lo permite.
El libro es la representación de una familia adinerada de la ciudad de París, donde el argumento muestra a un padre que priva a sus hijos tanto de cosas materiales como afectivas.
Los otros personajes centrales que forman parte de El avaro de Moliere son:
Cleanto: es el hijo de Harpagón, y al igual que su padre está profundamente
apasionado por Mariana.
Elisa: hija de Harpagón, enamorada de Valerio.
Valerio: es el amante de Elisa.
Mariana: mujer simple, sencilla y amante de Cleanto.
Cleanto: es el hijo de Harpagón, y al igual que su padre está profundamente
apasionado por Mariana.
Elisa: hija de Harpagón, enamorada de Valerio.
Valerio: es el amante de Elisa.
Mariana: mujer simple, sencilla y amante de Cleanto.
La obra muestra el lado más mezquino y egoísta del ser humano, donde se lleva al extremo los problemas generados por el dinero y el poder, lo cual supera a todo tipo de sentimientos que se ven opacados y minimizados ante lo meramente material.
El autor maneja la sátira de un modo genial a lo largo de todo el libro, el cual mantiene atrapado al lector de principio a fin a través de un argumento con momentos brillantes.
Los 5 actos que forman parte del El avaro de Moliere son:
- Primer Acto, 10 escenas
- Segundo Acto, 6 escenas
- Tercer Acto, 15 escenas
- Cuarto Acto, 7 escenas
- Quinto Acto, escenas
- Primer Acto, 10 escenas
- Segundo Acto, 6 escenas
- Tercer Acto, 15 escenas
- Cuarto Acto, 7 escenas
- Quinto Acto, escenas
Resumen de El avaro de Moliere
Haciendo un análisis del argumento que se muestra en El Avaro de Moliere, se puede decir que se trata de una historia de amor donde el protagonista se encuentra sumamente atraído por Mariana, con la cual pretende contraer matrimonio sin saber que su propio hijo es el amante de ella.
Representacion de la obra ean Baptiste Poquelin

En una fiesta en casa de Harpagón desaparecen los escudos que formaban parte de su fortuna, los cuales estaban escondidos en el jardín.
En ese momento es que comienzan una gran cantidad de historias cruzadas, donde quedan en evidencia los valores del personaje y su lado más oscuro.
En El avaro de Moliere se logra materializar de un modo excepcional todo el egoísmo que puede haber en las personas, su sed de venganza, el orgullo, la traición y el extremo de la desconfianza.
Al culminar la obra, quedan en evidencia una gran cantidad de sensaciones, donde en definitiva en lugar de Harpagón poseer las riquezas, las riquezas lo poseen a él.
EL ENFERMO IMAGINARIO
*La obra teatral El Enfermo Imaginario esta considerada como una de los grandes clásicos de la literatura universal.
*El Genial dramaturgo Francés Moliere (Jean Baptiste Poquelin) satiriza con exquisitez a los médicos de su tiempo y nos brinda una hermosa comedia llena de amor, intriga y sobre todo de enredos familiares. En realidad, es una obra que nos invita a una lectura ágil, ya que el autor utiliza un lenguaje sencillo y hermoso.
Argán, el protagonista de la obra, que se cree muy enfermo y cultiva con pasión sus males, siempre rodeado de medicinas y médicos, quiere emparentar con uno de estos, casando a su hija con Thomas Diafoirus, pero ella esta enamorada de Cleante. Belina, la segunda esposa de Argán, finge amor y compasión, por ser la única heredera. El joven médico, insulso y pedante, viene con su padre, médico también y dirige a la joven una declaración en estilo pedantesco.
Cleante, fingiéndose sustituto del maestro de música, logra entrar y, cantando, declara su amor a la muchacha. El padre se da cuenta y la amenaza con el convento si no acepta a Thomas Diafoirus. Este marcha con su padre después de una solemne consulta sobre el enfermo.
El hermano de Argán, Heraldo, le habla a favor de Angélica y contra los médicos; para comenzar, despide al farmacéutico que ha venido con una lavativa ordenada por el doctor Purgón. Este, indignadísimo declara que dejará al enfermo a merced de la muerte inminente. Llega otro médico, que no es sino la criada Antoñita disfrazada, que despierta el interés de Argán cuando critica las curas del doctor Purgón y los otros.
Heraldo intercede de nuevo a favor de Angélica y contra Belina, cuyo gran amor es puesto a prueba. El enfermo se finge muerto, entra la esposa, liberada al fin de aquel peso, y piensa en recoger inmediatamente el dinero y las llaves. La hija, Angélica, en cambio, da muestras del mas sincero dolor.
El enfermo Argán conoce ahora a sus familiares; en cuanto a los males, Beraldo, le aconseja hacerse médico. Ya conoce el arte en demasía y, por lo demás, hasta la toga y el birrete. Las viejas acusaciones contra la medicina formalista y charlatanesca son ridiculizadas con ingenioso brío y fuerza convincente, a la vez que se afirma la fe en la naturaleza, única medicina; la figura del Enfermo Imaginario es de una humanidad real y los tipos de los médicos tienen una extraordinaria riqueza de color.
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EL AVARO DE MOLIERE,
EL ENFERMO IMAGIANRIO DE MOLIERE,
MOLIERE
viernes, 31 de octubre de 2014
Origen de la supuesta mala suerte del color amarillo en escena
Enfermo Imaginario
La superstición que mueve a los actores, sobre todo los de teatro, a no utilizar el color amarillo en escena, ya que consideran que este color puede llevarles a la mala suerte o el fracaso en escena, proviene del dramaturgo y actor francés Jean-Baptiste Poquelin (1622-1673), conocido por Moliére.
En febrero de 1673 Moliére estrenó el ballet-comedia "El enfermo imaginario", una obra que en clave de humor y sátira se centraba en los médicos. Pocos días después del estreno, en plena representación, el dramaturgo se sintió indispuesto, y murió unas horas más tarde en su domicilio. En la representación, Moliére vestía ropas de color amarillo.
Este hecho ha marcado para siempre el uso del color amarillo en escena.
Moliere

